Laboratorio Cantabria cambia los genéricos por el mercado exterior

Industrial Farmacéutica Cantabria ha decidido desprenderse de su línea de genéricos, después de comprobar que el mercado de estos medicamentos en España no acaba de despegar, y ha comprado la planta de Cepa Schwarz Pharma en Alcobendas (Madrid), especializada en el desarrollo galénico de medicamentos.
IFC ha reorientado sus negocios tras ver cómo se paraba en seco su meteórica carrera como consecuencia de la política de medicamentos del Ministerio de Sanidad, que le ha supuesto un impacto de 9,5 millones de euros en su facturación, prácticamente el 40% de lo que vendía a la Seguridad Social. El laboratorio cántabro ha sido uno de los más perjudicados del sector, al excluirse sus principales productos de la financiación pública, pero ha encontrado alternativas en el exterior para compensar este impacto y el producido por la renuncia al mercado de genéricos, donde la evolución es demasiado lenta para las expectativas de la compañía cántabra.
IFC se introdujo en la fabricación de genéricos cuando el Ministerio de Sanidad anunció su intención de desviar una parte significativa de sus compras hacia estos productos no marquistas, mucho más baratos. Sin embargo, el Ministerio no parece capaz de implicar a sus propios médicos en esta estrategia, y el consumo de genéricos, tras un crecimiento inicial esperanzador, apenas llega a un 5% del total de medicamentos.
La empresa cántabra había creado una división de fabricación de genéricos con las marcas Cantabria y UR (Uso Racional), que finalmente ha optado por vender al grupo financiero alemán Santo Holding. En el plato opuesto de la balanza está la compra de la italiana Difa Cooper Spa, especializada en productos cosméticos y dermatológicos, lo que le permitirá comercializar en España algunas de sus marcas y, a su vez, introducir en el mercado italiano líneas que IFC fabrica en nuestro país. Casi simultáneamente ha entrado en Estados Unidos a través de la empresa C3 Bioscience, creada con un inversor norteamericano, dirigida a introducir en aquel país el Inmunoferón, un medicamento en el que IFC tiene puestas grandes esperanzas.
El paso más reciente en esta carrera expansionista, que ha llevado al laboratorio a reunir una plantilla de 400 trabajadores, ha sido la compra de Cepa Schwarz Pharma, una empresa de galénica con 77 empleados que a partir de ahora se llamará Tool Manufacturing Services (TMS) y que prestará servicios tanto al grupo Cantabria como a otras compañías que contraten sus servicios.

Suscríbete a Cantabria Económica
Ver más

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Escucha ahora