Un residuo convertido en alternativa al cemento
Para algunos residuos, la distancia que media entre el vertedero y su venta como un producto cotizado puede ser tan sólo cuestión de I+D. Es el caso de la anhidrita (sulfato cálcico anhidro), un árido que se origina en la fabricación de productos fluorados que ha resultado ser un excelente sustitutivo del cemento para la elaboración de morteros autonivelantes.
Derivados del Flúor ha dedicado más de seis años de trabajo y cuatro millones de euros hasta demostrar esta utilidad para la anhidrita, de la que origina cada año nada menos que 200.000 toneladas y que, en buena parte, debía enviar a vertederos controlados, con el gasto que eso supone. Otra parte ya se usaba en la sustitución del yeso natural en la fabricación de cemento; como carga para la producción de plásticos y fertilizantes; para inertización de residuos o en rellenos y bases de carreteras.
Competir con el cemento
Ni por volumen de producción ni por precio –algo más elevado– la anhidrita podría convertirse en un alternativa inquietante para el cemento, del que se consumieron en España más de 56 millones de toneladas el año pasado, pero sí puede sustituirlo con ventaja en algunas aplicaciones y eso es suficiente para deshacerse de este residuo incómodo. La reducida granulometría de la anhidrita permite aplicarla en espesores de tan sólo 30 milímetros y hacerlo por bombeo. También tiene una elevada resistencia a la comprensión y a la flexión y una mínima retracción una vez fraguada, por lo que resulta útil en recrecidos como los que se realizan para suelos radiantes, aislamientos acústicos o rehabilitaciones.
De hecho, como ligante para la fabricación de morteros de recrecido, otras variedades de la anhidrita ya vienen siendo utilizadas en Europa desde hace décadas, sobre todo en el centro y norte del continente. En Alemania se consumen más de 400.000 toneladas anuales para esta aplicación.
En España, la iniciativa de Derivados del Flúor ha permitido aplicar como aglomerante la anhidrita sintética que resulta de la fabricación de fluorados y ya se está utilizando para la fabricación de ecomorteros autonivelantes en varias provincias de la Cornisa Cantábrica. Derivados del Flúor también la exporta a Francia, donde no hay producción local pero sí demanda.
Cada tonelada de anhidrita que sustituye otra tonelada de cemento evita la emisión de aproximadamente una tonelada de CO2 a la atmósfera y el consumo de tonelada y media de los recursos naturales que se emplean en la fabricación de otros morteros.
Derivados del Flúor se está planteando la posibilidad de patentar una parte del desarrollo que ha ideado para aprovechar estas anhidritas sintéticas, con los procesados y aditivos que son los que permiten su utilización como ligante. Será la culminación de un proceso de investigación en el que ha contado con la ayuda de Sodercan, la Universidad de Cantabria y organismos, como el Centro Tecnológico Gaiker o el CDTI.