Una línea de contenedores puerta a puerta
Los puertos son un reflejo del entorno económico al que prestan servicio y esto explica que históricamente el de Santander se haya ido configurando como un puerto granelero. Más cercana en el tiempo es su especialización en la exportación e importación de automóviles, gracias a que sus condiciones para el tráfico ro-ro han compensado su alejamiento de las fábricas de coches nacionales. Pero quedaba por cumplir un viejo sueño, el de ser también un puerto que moviese contenedores. El entorno industrial más cercano no genera ese tipo de carga en un volumen suficiente y la proximidad del puerto de Bilbao, muy potente en ese campo, desalentaba cualquier iniciativa para crear en Raos una línea fija.
Sin embargo, ese reto se ha visto finalmente superado, y una naviera especializada en rutas de cabotaje en el norte de Europa, CLdN (Compañía Luxemburguesa de Navegación) ha incluido el puerto santanderino en una de sus líneas regulares para el tráfico de contenedores y trailers. Y no es que la industria cántabra demande ahora ese tipo de servicio más de lo que lo hacía antes o que el Puerto bilbaíno sea menos competitivo. Se trata de una apuesta estratégica de la naviera que apunta hacia el hinterland, o zona de influencia del puerto de Santander, tratando de hacer realidad su reconocimiento histórico como ‘puerto de Castilla’. Porque ése es el mercado que aspira a conseguir esta nueva línea: el tráfico de contenedores que se genera en la comunidad castellano leonesa y en Madrid, consciente de que los de Cantabria son muy pocos.
Conexión con Rotterdam
Con esta iniciativa, el Puerto de Santander ha visto también cumplido un viejo sueño, el de conectarse de manera regular con Rotterdam, el puerto europeo que centraliza todo el movimiento de contenedores de la Europa Atlántica y que sirve como puerta de entrada y salida para los transoceánicos.
La nueva línea tendrá dos escalas semanales que unirán los puertos de Santander con el de Leixoes, cerca de Oporto (Portugal), y con el de Rotterdam. “No es una línea regular más que viene a sumarse al tráfico tradicional de vehículos”, señala el presidente de la Autoridad Portuaria, Jaime González. “Es una línea que viene a comercializar mercancía industrial general, que era un objetivo de nuestro Plan Estratégico”, enfatiza.
El servicio de contenedores que prestará esta nueva línea comenzará siendo de ámbito intracomunitario pero el objetivo es aún más ambicioso, según revela Jaime González: “Aspiramos a establecer conexiones deep sea, de tráfico transoceánico”. Para conseguirlo bastaría que la terminal de CLdN en Rotterdam intercambiase mercancías con otras terminales que realizan ese servicio por todo el mundo.
Una ‘autopista del mar’ sin subvenciones
El establecimiento de la nueva línea es una iniciativa estrictamente privada. La compañía luxemburguesa asume todos los riesgos, ya que no ha existido ningún tipo de ayuda o subvención pública para incentivar su creación.
Aunque los estímulos públicos han servido para crear otras rutas parecidas, no son suficientes para garantizar su sostenimiento en el tiempo. Ejemplos cercanos de iniciativas fracasadas, como la ‘autopista del mar’ que unía Gijón con Nantes y otras líneas que no acaban de funcionar a pesar de estar subvencionadas por los dos Estados, como la línea Vigo-Nantes, ponen en cuestión el modelo de subvenciones públicas.
En la línea de CLdN que va a unir a Santander con Oporto y Rotterdam, el planteamiento es netamente empresarial y no hay ayudas políticas, lo que indica que la naviera está convencida de que existe un potencial de negocio suficiente como para hacerla viable.
“El modelo de subvenciones ha acabado en Europa, en general”, asegura el presidente de Puertos del Estado, José Llorca. En su opinión, el futuro está en el ecobono, una ayuda al trasporte terrestre para animarle a que use el marítimo. Eso puede suponer un buen empujón para los tráficos marítimos intercomunitarios, pero también están destinados a crecer impulsados por los envíos ‘no acompañados’, en los que el semirremolque se introduce en el barco sin cabeza tractora. Precisamente éste es el servicio que presta CLdN, que ha apostado por tener semirremolques propios y ofrecer servicios ‘puerta a puerta’, responsabilizándose de toda la cadena logística, desde la sede de quien envía la mercancía a la del destinatario.
Sede en Luxemburgo
La naviera CLdN se fundó en 1928 y aunque tiene su sede fiscal en Luxemburgo, su base de operaciones se encuentra en el Puerto de Rotterdam, donde cuenta con una terminal propia. Se trata de un especialista en las ‘autopistas del mar’ de la fachada atlántica, en la que opera con 24 buques que realizan más de cien travesías semanales entre los puertos de Zeebrugge, Rotterdam, London, Killingholme, Dublín, Gotemburgo, Esbjerg, Oporto y, ahora, Santander. También opera en el tráfico fluvial europeo con una moderna flota de barcazas.
La naviera ya ha anunciado la construcción de doce nuevos barcos y la Autoridad Portuaria de Santander ha mostrado su deseo de que alguno de ellos también recale aquí. “Esperemos que podamos contar con una tercera escala muy pronto”, señala Jaime González, confiado en que el nuevo servicio de contenedores va a tener éxito.
La ofensiva comercial para conquistar el mercado castellano ya ha comenzado. Tan solo un día después de la presentación de la nueva línea, el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander se desplazó a Valladolid para exponer a los empresarios locales los servicios logísticos que el Puerto de Santander puede prestarles. Una misión comercial en la que se implicó también el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, que ha convertido la mejora de la conexión ferroviaria con la Meseta, y con el propio Puerto de Santander, en una de las prioridades de su gobierno.