La ciencia al día
Un simulador para la construcción
Un grupo de científicos europeos ha conseguido desarrollar un simulador informático cuyo uso está pensado especialmente para los trabajadores del sector de la construcción que operan con maquinaria pesada.
Como ya se sabe, los obreros de la construcción tienen tres veces mas posibilidades de morir en un accidente mortal que quienes se dedican a otras profesiones, sobre todo cuando han de andar por las alturas, en excavaciones o moviendo cargas.
Esta aplicación informática tan útil permite entrenar a los trabajadores sin necesidad de usar para ello las máquinas. El sistema está formado por tres elementos: un programa de ordenador, el simulador propiamente dicho y una cabina donde se coloca el operario como si estuviera en el tajo.
Este neorrealismo informático, lo que hace es identificar las situaciones de riesgo que se pueden dar al manejar las máquinas, tanto para el que conduce como para quien puede estar dentro de su área de acción. Con esta experiencia virtual, los operadores de maquinaria salen mucho mejor formados.
Cómo atacan las bacterias
El único ejército que avisaba cuando iba a atacar era el de Gila, los demás no avisan. En esta última categoría están, por supuesto las bacterias y, en particular, las que producen como efecto de su ataque una inflamación en el cuerpo de sus enemigos, ya sean animales u hombres.
Lo que acaban de descubrir en Bélgica es que el sistema inmunológico detecta las bacterias por medio del receptor TLR4, que se une a una especie de pared conocida como LPS. A consecuencia de esto se inicia una batalla que termina con una inflamación y la destrucción de la bacteria. La inflamación es debida, según la investigación, a los interferones tipo I, que serían, por lo tanto, esenciales en la defensa de nuestro organismo. Este descubrimiento puede ser clave, por ejemplo, para luchar contra las inflamaciones debidas a la artritis.
Identificar las huellas digitales
A nuevos tiempos nuevos remedios. Es lo que han debido pensar los descubridores de una nueva técnica para detectar el fraude digital. Porque si antes para averiguar cuáles eran las huellas de un delincuente uno pensaba inmediatamente en recurrir a Sherlock Holmes, para las huellas virtuales no hay ningún personaje literario acreditado.
En los archivos de películas, juegos, música u otros contenidos multimedia, el sistema es capaz de detectar las partes fraudulentas de la copia, es decir, aquellas que han vulnerado los derechos de autor.
El sistema funciona por medio de una alarma que se enciende una vez que se detecta una copia ilegal y, una vez producida la localización, se activa para que los proveedores del material tengan constancia de ello. Tras hacer un seguimiento, el sistema toma medidas más drásticas, como enviar mensajes masivos de advertencia.
El invento ha recibido este año el premio IST.
Hasta la última gota
Aunque la frase valdría para título de una película de las de antes, se trata de algo más prosaico, porque hablamos de zumo de frutas. No es necesario explicarle a nadie cómo se exprime una naranja, pero si hablamos de su aplicación industrial la cosa cambia. En ese sentido, se ha inventado una técnica para estrujar la fruta hasta que no quede ni una gota y que luego se puedan aprovechar los restos para alimentación o para hacer cosméticos.
La nueva técnica se llama SFE, que quiere decir Extracción Supercrítica de Fluidos y se basa en lo un principio físico: cuando un gas, como el CO2, está sometido a una gran presión y se calienta, sus propiedades cambian y se transforma en lo que se conoce como un superfluído. En ese estado, el gas adquiere propiedades disolventes como un líquido, aunque mantenga la capacidad de difusión de un gas. La principal ventaja de tan notable cualidad es que el procedimiento es barato, no contamina y deshacerse del CO2 es menos costoso que hacerlo de los disolventes orgánicos.