PANORAMA INTERNACIONAL
Justicia y realismo en las pensiones
A nadie le gusta que le digan que va a trabajar más tiempo para cobrar una pensión más baja. Pero es lo que los maestros, enfermeras y otros funcionarios tendrán que hacer, según un estudio de Lord Hutton.
Es mala suerte que el asunto de las pensiones en Inglaterra se aborde tras la recesión y la crisis bancaria que la provocó, porque es un problema mucho más profundo, enraizado en un incontestable hecho demográfico: vivimos más tiempo. Así que, ¿cómo vamos a pagar nuestras pensiones en esos años extra? Los impuestos sobre la población trabajadora no son suficientes.
Los funcionarios tendrán que retirarse a los 65 y no a los 60. Las pensiones estarán basadas en la media de ingresos de toda la vida laboral y no en el último salario y serán más bajas, pero estarán garantizadas. El informe ha derribado un viejo mito que dice que las pensiones públicas tienen un baño de oro pero también ha sacudido la idea de que los trabajadores públicos cobran significativamente menos que los del sector privado. Lo importante es que el Gobierno no se quede con las recomendaciones que le encajen bien en la agenda para recortar el gasto e ignore medidas más costosas. La reforma de las pensiones será a largo plazo y el Gobierno no debe usarla para afrontar el déficit a corto. Los funcionarios deben meditar que los cambios les dejarán unas pensiones considerablemente más generosas que las de los trabajadores privados.
The Independent
Los impuestos a las familias
Poco antes de las elecciones, Cameron dijo que estaba decidido a hacer del próximo gobierno conservador el más favorable a la familia que hubiera habido nunca. Pero el informe que acaba de publicar la organización Care concluye que los impuestos británicos no favorecen a las familias, sobre todo, a aquellas en las que sólo trabaja uno de los padres mientras el otro cuida de los hijos.
Una familia con dos hijos y unos ingresos de 33.745 libras al año paga el 39% más de impuestos que la media de la OCDE. Un agujero extraordinario que podría agrandarse más. De hecho, la decisión de la coalición gubernamental de retirar la ayuda por hijos a todas las que ganen más de 42.000 libras al año aumentará esta diferencia hasta el 50%.
Sobrecargar a las familias con impuestos perjudica a la sociedad. Cameron debería volver a pensar en su promesa preelectoral y ofrecer algún alivio a la clase media. Un mecanismo propuesto por Care es introducir una desgravación fiscal transmisible para las parejas, de manera que si uno deja de trabajar para cuidar a los niños pueda solicitarla el otro. Cameron ha insinuado que podría aplicar esta medida en esta legislatura, pero tal vaguedad no va a convencer a los 2,4 millones de hogares en los que hay un solo miembro que trabaja.
The Daily Telegraph
Un precio muy alto por el petróleo
¿No han aprendido nada las compañías petrolíferas tras el derrame de la plataforma Deepwater Horizon, que provocó el vertido de 740 millones de litros de petróleo en el Golfo de México? Pues parece que no.
Shell acaba de solicitar permiso de perforación en Ningaloo Reef, uno de las más valiosas reservas de vida marina en el Oeste de Australia. La compañía proclama que va a solicitar todos los permisos ambientales y de seguridad necesarios antes de empezar a perforar y Australia añade que tiene el mejor y más seguro régimen regulador de aguas exteriores del mundo.
Los permisos han sido concedidos por el Gobierno australiano antes, incluso, de publicarse la respuesta de la comisión de investigación Montara y todos sabemos por qué.
Australia confía en las industrias de primera extracción del petróleo para conseguir gran parte de su bienestar y las compañías saben que los potenciales gastos por destrozos ambientales, por grandes que sean –como sucedió con BP en el Golfo de México–, se quedan pequeños con respecto a los enormes beneficios que pueden obtener. Las propias petroleras deberían solicitar que se investiguen soluciones energéticas más amplias y viables antes de que el cambio climático nos fuerce a hacerlas.
The Independent
Ahora, las empresas
Habrá sido un alivio no solo para los bancos sino para cualquier empresa escuchar cómo David Cameron alaba la cultura empresarial. Su estrategia para el crecimiento no ha sido gastar más sino apoyar a las pequeñas empresas y fomentar un ambiente en el que puedan crear empleo.
Todo gobernante promete reducir la burocracia pero luego deja el cargo habiendo aprobado leyes más restrictivas que sus predecesores. A juzgar por su discurso, Cameron está dispuesto a cambiar esta circunstancia. Ya veremos.
En los últimos seis meses, el número de regulaciones procedentes de Whitehall ha ido creciendo a un ritmo de treinta diarias. Por tanto, hace falta acción y no palabras para lograr una recuperación liderada por el sector privado. Con ese fin, la propuesta de crear nuevas zonas para empresas es bienvenida. Son la clase de medidas que transformarán las frases bonitas en algo tangible.
The Daily Telegraph