PANORAMA INTERNACIONAL
PAISES MENGUANTES
Durante la segunda mitad del siglo XX la explosión de la población mundial fue el coco de la demografía e incluso Robert McNamara, presidente del Banco Mundial en los años 70, comparó la amenaza de la población incontrolada con el peligro de una guerra nuclear. Ahora que el peligro se ha evaporado, este siglo se está echando encima otra maldición, solo que en el sentido opuesto: la llegada del decline demográfico.
El adelgazamiento poblacional de Rusia y el Este de Europa es un asunto ya familiar, aunque quizás no lo sea tanto su escala, pues la población rusa se espera que caiga el 22% entre 2005 y 2050 y, en el caso de Ucrania, la caída se calcula que llegará al 43%. El asunto amenaza también al mundo rico, pues Japón ya ha empezado a perder kilos demográficos y también Italia o Alemania (…) Hasta China lo hará para el 2030, según la ONU.
Esta situación preocupa porque se cree que la disminución demográfica va de la mano del declive económico. Pero, ¿si el declive de la población no es la consecuencia del económico, entonces será la causa? Por contestar crudamente, la repuesta es que sí.
The Economist
CON EL BOMBO, PERO SIN LOS PLATILLOS
¿Qué mejor manera tienen los grandes fabricantes de coches americanos para olvidar sus problemas que hacer una gran fiesta con cantidad de coches espectaculares, la música a todo volumen, bailarinas y demás parafernalia?
Pues eso es exactamente lo que van a hacer las constructoras de coches con la Fiesta Internacional del Automóvil de Norteamérica en el centro de convenciones de Detroit (…)
Los ejecutivos de esta industria suelen decir que cualquier asunto con éxito requiere grandes productos y ellos entienden como tales coches y camiones que destaquen y que puedan apoderarse de los corazones y de las carteras de los consumidores (…)
Para GM y Ford, gigantes también en problemas, la feria representa una oportunidad para convencer a consumidores e inversores de que tienen un prometedor futuro por delante, a pesar de los palos que esos mismos consumidores les dieron en 2005 (…)
Wall Street Journal
AÑO NUEVO, ACCIONES NUEVAS
Los inversores que tienen acciones en empresas transnacionales van a encontrar más fácil votar, preguntar en las asambleas generales y ejercer sus derechos, como consecuencia de una nueva legislación europea que está en fase de preparación (…)
Sin embargo, el nuevo régimen puede también producir nuevas preocupaciones en los países europeos donde no hay costumbre de que los accionistas tengan unos niveles tan altos de activismo societario (…) Entre las barreras que se van romper está, por ejemplo, el permiso para votar por delegación o por correo electrónico. Y no sólo eso, sino que prohibirá el llamado bloqueo de acciones, que impide el intercambio antes de una asamblea general, lo que se consideraba uno de los mayores desincentivos para los inversores que querían hacer presentes sus opiniones a los gestores (…)
Hace un año y medio, cuando se empezó a manejar la idea de una nueva directiva, la Comisión señaló que el valor de las acciones en manos de inversores británicos había crecido desde los 67.000 millones de libras en 1987 a 441.000 en 2003 y entre el 35% y el 40% de la capitalización de la Bolsa de París pertenecía a no residentes.
Financial Times
LAS RECETAS DE MEDICARE
La expansión del seguro de salud gubernamental Medicare para las personas mayores, destinado a cubrir el gasto de las recetas, significa algo más que un reconocimiento muy retrasado de la creciente importancia de este aspecto de la atención de la salud en EE UU, porque representa un experimento masivo de control de las fuerzas de mercado para manejar un gran programa gubernamental pagado con los impuestos.
Hace dos años, gran parte de la atención estaba en la peculiar estructura de este subsidio, pues los beneficiarios pagan una primera parte de sus recetas, después reparten el coste con el asegurador en la siguiente parte y, por último, pagan lo que queda (lo que se conoce popularmente como el agujero del donut), hasta que su factura anual llega a los 5.100 dólares.
El caso es que ahora el subsidio va a costar al Gobierno un 15% menos de lo previsto y la gente va a tener más cobertura de la que quería por una razón y es que podrán escoger. No obstante, según una encuesta de Wall Street Journal, el 40% de los americanos de más de 65 años tiene una opinión contraria, el 23% está a favor y el 37% se muestra indeciso. Por su parte, el Gobierno dice que de unos 17 millones de americanos a los que se aplicaría, un millón ha firmado ya. Hay otros 20 millones, muchos de los cuales tienen ya su seguro de medicinas, que se acogerán al programa Medicare por otras vías, a través de las empresas, las organizaciones de mantenimiento de la salud o los planes de atención social para pobres.
Wall Street Journal