Las otras inversiones

Tradicionalmente la gestión de colecciones como inversión ha estado reservada a unos pocos expertos. La compañía madrileña Afinsa nació hace veintitrés años, con el objetivo de hacerlas accesibles a todo tipo de inversores. Así ha llegado a acumular una notable cartera de clientes repartidos por España, Portugal, Italia, Alemania, Holanda, Suiza, China y Estados Unidos.
Aunque también opera en joyas, vinos, libros y antigüedades, las habilidades básicas de Afinsa se fundamentan en un amplio conocimiento del mercado numismático y filatélico y la evolución de su valor en los mercados. Con la inversión, cada cliente adquiere bajo contrato una colección de sellos o monedas que puede quedarse en depósito o llevarse a casa para disfrutar de su propiedad.
Esta estrategia evita las suspicacias creadas por empresas que en el pasado adjudicaron el mismo bien o la misma participación sobre un determinado bien a diferentes clientes, lo que se convirtió en un notable escándalo y creó problemas al resto del sector.
La delegada de Afinsa en Santander, Ramona López Quintanal sostiene que el principal aval de la compañía para ganarse la confianza de los clientes son “los 23 años que lleva en el mercado trabajando legalmente y sin cometer ningún tipo de irregularidad». El pago regular al cliente, en cualquier caso, es lo que garantiza su tranquilidad.

Perfil de inversor

El prototipo de cliente corresponde a personas entre 30 y 50 años. Los más jóvenes, al gozar de un menor poder adquisitivo, apuestan por fórmulas de ahorro vinculadas a estos activos y los mayores de 45 años suelen preferir planes de inversión a corto y medio plazo, ya que lo que buscan es obtener una mayor rentabilidad de su dinero.
A diferencia de lo que ocurre con los inversores de otras regiones, el cántabro demanda, sobre todo, el plan de ahorro, aportando periódicamente una cantidad, por lo general modesta, una actitud propia de quienes no poseen un capital considerable y lo que pretenden es acumularlo en un futuro.
Este plan de ahorro, llamado Plan de Ingresos Complementarios, se contrata a modo de plan de jubilación, aunque hay quien lo utiliza como una forma de ahorro infantil y aporta mensualmente la nueva paga que las instituciones abonan a las madres, para que “el día de mañana puedan ir a la universidad» o tengan una ayuda para los estudios.
El dinero se destina a la compra de unos valores filatélicos, cuya recompra queda garantizada por Afinsa. Una vez superados los tres primeros años desde la contratación, esos valores obtienen liquidez inmediata. La compañía devuelve entonces el capital invertido, con una revalorización mínima de un 5%.
Si el cliente decide mantener la inversión, a partir del séptimo año cobra en mensualidades un interés mínimo de un 8% y a partir de los diez años, del 10%.
El otro producto ofertado es el Contrato de Intermediación Temporal, que también es un contrato de compra-venta, pero a plazo fijo, y con una inversión mínima de 600 euros. El cliente compra una colección de valores filatélicos o numismáticos que Afinsa le recompra al vencer el plazo pactado, garantizándole la reposición de la inversión inicial más los intereses acordados según cada contratación.
En el caso del CIT 12 –a un año y un día–, el cliente puede cobrar trimestralmente un 6% de intereses. El CIT 60 –un plan de inversión a cinco años que el contratante puede rescindir si lo desea a partir del tercero, depara una rentabilidad de un 6’5% el primer año, un 7% el segundo y un 7’5% el tercero. Los dos últimos años, quienes continúen cobran un 8%.

Valores refugio

Los bienes tangibles, para que tengan un valor fiable deben ser universalmente aceptados y, en teoría, no están sujetos a las fluctuaciones del mercado que por motivos políticos o económicos sufren otras inversiones, por lo que tendrían la consideración de valores refugio. Valores que pueden hacerse líquidos en cualquier lugar del mundo, pero no en cualquier momento, ya que para ello hay que encontrar el cliente adecuado. Esa circunstancia, que puede afectar a quienes necesiten hacer efectiva su inversión antes de cumplir los plazos, es el principal inconveniente, pero empieza a tener solución a través de Internet que se ha convertido en un gran mercado capaz de conectar a compradores y vendedores de todo el mundo, lo que antes resultaba impensable para un particular.
Afinsa destaca la eficacia de los valores filatélicos frente al resto de los valores refugio. En España, la compra-venta de sellos para inversión movió el pasado año más de 300 millones de euros, cantidad que puede doblarse si se incluyen las operaciones realizadas por el coleccionismo como fin único.
Una parte significativa de estas operaciones las realizó el grupo Afinsa, que facturó 197 millones de euros el pasado año. Entre las ramificaciones de este grupo empresarial destaca Auctentia, una corporación internacional de casas de subastas en sala y a través de Internet.

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