Adicción digital; cuando el móvil se convierte en una dependencia peligrosa

Cada vez más personas pierden el control del tiempo que pasan conectadas. Redes sociales, juegos online y las continuas notificaciones, todo está diseñado para generar dependencia. Pero, ¿dónde está el límite entre el uso y el abuso?

La adicción que llevamos puesta

María se despierta a las 7:00 y antes de ponerse las zapatillas, ya ha revisado tres notificaciones, una historia y los mensajes de WhatsApp. No es la única. Así se ha colado el móvil en el día a día de millones de personas. 

Aunque está normalizado, preocupa el número de casos de adicción digital que, según el INE, no deja de crecer, especialmente entre jóvenes y adolescentes. Más del 30% los menores de entre 14 y 18 años pasan más de seis horas diarias conectados a una pantalla fuera del horario escolar. 

Pero es una conducta que también afecta a personas adultas.

Uno de los principales obstáculos para superar esta dependencia es que por lo general no es reconocida socialmente como una adicción, y los sistemas sanitarios desconocen cómo tratarla.

¿Qué es exactamente una adicción digital?

La adicción digital, adicción tecnológica o nomofobia, no consiste solo en pasar “mucho tiempo” en internet. La adicción aparece en el momento que los dispositivos digitales son un obstáculo para la vida diaria: genera ansiedad si no se puede acceder a ellos, o sustituye relaciones y actividades.

De hecho, entre las adicciones digitales más comunes se encuentran las redes sociales, los videojuegos online y los contenidos en bucle (como los Reels, Shorts o TikToks), que están diseñados para atrapar la atención del usuario.

En palabras del psicólogo especialista en adicciones José David Aguilar, colaborador del portal Rehably.es“La adicción digital no es menos real que una adicción a sustancias. Cambia el objeto de dependencia, pero los efectos en el cerebro y en la vida de la persona pueden ser igual de destructivos”.

¿Cómo saber si se ha cruzado la línea?

Las señales de alarma que alertan sobre una posible adicción tecnológica pueden ser: Irritabilidad o ansiedad cuando no se puede usar el móvil o acceder a internet, pérdida de interés por actividades sociales o hobbies, uso excesivo del móvil incluso en situaciones inapropiadas (por ejemplo, durante una comida familiar o en el trabajo), e intentos frustrados de reducir el uso.

Es frecuente que aparezca junto con otras adicciones, como la ludopatía o las compras online. Algo que va a complicar aún más el tratamiento.

¿Qué se puede hacer para superar la adicción digital?

Llegados a este punto, todas las personas que reconocen esta dependencia, deben buscar ayuda profesional. El portal web de centros de adicciones de Rehably.es reúne diversas opciones para el tratamiento especializado en entornos seguros. 

La adicción digital es una realidad, es momento de comprenderla, detectarla a tiempo y facilitar herramientas que eviten que la tecnología se convierta en una prisión invisible.

Suscríbete a Cantabria Económica
Ver más

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Escucha ahora