Una de cada tres ofertas de trabajo pide saber idiomas
Aunque tarde y urgidos por las implacables exigencias del mercado laboral, los españoles se han puesto a aprender idiomas. La enseñanza reglada ha hecho una apuesta firme por el bilingüismo tanto en colegios como en institutos (en Cantabria ya hay 36 institutos de Secundaria con programa bilingüe) y no se puede obtener el grado universitario sin estar en posesión del B-2 en inglés o de dos B-1, el de inglés y el de un segundo idioma.
Las cerca de cuarenta academias privadas de idiomas que existen en nuestra comunidad son una de las piezas clave en la conquista de esas habilidades lingüísticas que tanto nos cuesta adquirir a los españoles y que tan tardíamente se han convertido en asignatura obligada.
Además de esa exigencia académica, es el mercado laboral el que ha impuesto como requisito inexcusable el dominio de otra lengua. Según el último informe de Adecco sobre empleabilidad e idiomas, publicado hace unos meses, una de cada tres ofertas de empleo en España requiere el conocimiento de idiomas, que en el 89% de los casos es el inglés. A continuación, aunque a mucha distancia, se sitúa el alemán, con el 7,2%, que por primera vez en la serie histórica se convierte en el segundo idioma más demandado por las empresas españolas. El francés, en ligero retroceso, pasa a ocupar el tercer lugar, con el 7,1%.
De manera ya más residual, aparecen en las ofertas de empleo españolas el portugués (1,2%) y el italiano (0,8%), y en otros procesos de selección que engloban el 7,8% de las ofertas se recoge la exigencia de otras lenguas menos habituales como el chino, el árabe, ruso, rumano, checo o polaco.
Cantabria, la menos exigente
No en todas las comunidades los mercados laborales se muestran igual de exigentes con el dominio de un segundo idioma. De hecho Cantabria arroja, en ese estudio, la cifra más baja de España en cuanto a la inclusión de un idioma extranjero en las ofertas de trabajo. Tan solo el 17,6% plantea ese requisito, mientras que en Cataluña aparece en el 43,7% de los casos; en el País Vasco en el 38,4% y en Madrid en el 36,7%.
Por sectores, tradicionalmente los que presentan un mayor grado de internacionalización son los que más énfasis debieran poner en los idiomas. Sin embargo, es el sanitario el que se sitúa en cabeza de esa exigencia (40,2%), seguido por las telecomunicaciones, con el 39%. En tercer lugar se encuentra el sector de recursos energéticos (38,4%); la hostelería y el turismo (36,6%); la enseñanza (36,6%); y la industria (36,5%).
Por áreas de actividad es, lógicamente, la exportación la que acumula mayores exigencias de un segundo idioma, hasta el punto de que se incluye en el 94% de sus ofertas de empleo. Y es que las carencias lingüísticas de los empresarios españoles tiene un coste en oportunidades de negocio. No saber inglés desalienta a las empresas a la hora de asomarse al exterior, cuando el escenario al que se enfrentan es cada vez más el de un mercado global.
Son realidades que explican el notable crecimiento que, venciendo viejas inercias, está experimentando el interés de los españoles por aprender otros idiomas.