Formaspack consigue que el PET reciclado pueda usarse indefinidamente
A pesar de que la filosofía del reciclaje es bastante reciente, Formaspack ya ha dado un paso más hasta llegar al suprareciclaje, y ha pasado del reaprovechamiento de los residuos como materia prima para nuevas utilidades menos nobles a que sirvan una y otra vez para el mismo uso.
El tereftalato de polietileno (PET) es el plástico más habitual en el envasado de alimentos y bebidas, gracias a sus propiedades físicas, transparencia y reciclabilidad. Sin embargo, cada vez que un plástico se recicla pierde propiedades y el PET, con cada ciclo, pierde transparencia y cualidades mecánicas, lo que reduce sus posibilidades de volver a ser un envase.
Este PET reciclado solo podía ser utilizado en aplicaciones de menor valor, donde las exigencias técnicas no son tan altas, pero la empresa cántabra Formaspak ha roto esta secuencia de acontecimientos con un reciclado que permite crear nuevos productos de igual o mayor calidad: Una botella puede volver a ser una botella y una bandeja puede transformarse en otra bandeja, cerrando el ciclo de manera eficiente y sostenible.
Los recicladores, que recogen estos plásticos usados del contenedor amarillo, se encargan de lavar y procesar los residuos de PET, eliminando el tapón y el film (que están hechos con otros plásticos) y las etiquetas, para dejar una materia prima lo más pura posible. El resultante se trocea en pequeñas escamas, que es la materia prima para nuevos envases.
Un grupo que crece con el reciclado
La cántabra Formas y Envases (Formaspack) ha creado Formaspack Upcycling Group, formado por Recopolymers, una fábrica guipuzcoana de reciclaje de envases de PET adquirida en 2023; OMT Recycling Project, fabricante de granza de alta calidad, con fábrica en Reocín; y la propia sociedad matriz.
Formaspak, que antes utilizaba esta materia prima mezclándola con PET nuevo para recuperar las cualidades iniciales, pero ha acabado creando un grupo de empresas propias para tratar este PET usado hasta devolverlo a sus condiciones iniciales. Su filial de aprovisionamiento filtra, descontamina y repara las escamas hasta reconvertirlas en granza de primera calidad, apta para el contacto con alimentos y bebidas.
De esta forma no solo atiende sus necesidades (la producción de bandejas alimentarias), sino que vende parte de la granza producida a fabricantes europeos de botellas que con esta materia prima reciclada pueden cumplir la nueva legislación nacional y comunitaria que desde enero les exige incorporar al menos un 25% de materia prima reciclada. En realidad podrían utilizar hasta el 100% en los nuevos envases, que es lo que ya está haciendo Formaspack, y reutilizar ese mismo PET una y otra vez con la misma calidad.