“Los empresarios no pueden quejarse del impulso dado a la licitación de carreteras”
Pregunta.– ¿Cuáles son las diferencias entre los objetivos perseguidos con el primer Plan de Carreteras (1997-2000) y el que se ha puesto en marcha este año y que durará hasta el 2004?
José María Mazón.– En la primera fase del Plan se perseguía fundamentalmente completar los ejes costeros, dotar de un buen firme a toda la red, que llevaba muchos años abandonada, y mejorar algunos ejes con algunas carreteras de importancia como la de Cabezón de la Sal-Comillas, Pesués-Puente Nansa o alguna ya empezada como Reinosa-Corconte y Reinosa-La Lomba.
El objetivo principal de este segundo Plan es el dar respuesta a las nuevas necesidades de tráfico motivadas por la próxima terminación de la Autovía del Cantábrico, que previsiblemente aumentará el tráfico en todas las zonas costeras, especialmente en las vías turísticas, y por la construcción de la Autovía de la Meseta que va a generar también nuevas necesidades en algunos tramos de las transversales. En segundo lugar vamos a actuar en la red de carreteras de Valderredible y en puertos de montaña menores –Palombera, La Cohilla, La Braguía, Las Muñecas, Alisas– y en una segunda fase acometeremos los puertos que nos comunican con la Meseta –La Sía, Lunada y Estacas de Trueba– que necesitan mejoras importantes. Los objetivos de este Segundo Plan se completan con actuaciones en materia de seguridad vial (intersecciones, glorietas, travesías, pasos peatonales, etc), actuaciones para la integración ambiental de las carreteras, los refuerzos de firme en las más antiguas y aspectos complementarios que tiene que ver con la restauración del patrimonio histórico, como la recuperación de puentes antiguos y de humilladeros.
P.– ¿Cuál es la inversión prevista en este segundo plan?
J.Mª Mazón.– El plan de carreteras es deslizante. Cada cuatro años se mueve y siempre tenemos una perspectiva de ocho años en el que los cuatro primeros son los vinculantes y van programados año a año. El Primer Plan iba desde 1997 al 2004, lo que ocurre es que, al terminar los cuatro primeros años, hemos hecho un nuevo plan con el horizonte 2001-2008. Hay una inversión de 66.000 millones de pesetas prevista para todo el Plan y en la primera fase, es decir, de aquí al 2004, probablemente pasaremos de 40.000 millones.
Pregunta.– Las cuestiones de impacto ambiental de las infraestructuras tienen cada día mayor relevancia, ¿se cuidan en el Plan de Carreteras estos aspectos?
J. Mª Mazón.– Sí, procuramos cuidarlo mucho. De hecho las carreteras que estamos haciendo en lugares de una cierta altitud, llevan unos trazados que no son muy ambiciosos con lo cual no exigen mucho movimiento de tierra y al mismo tiempo no tienen plataformas anchas; si ensanchamos un poquito es para tener una seguridad vial mínima porque los usuarios exigen cada vez carreteras con mejores trazados, más seguras y más anchas, con lo cual nos vemos en la necesidad de compaginar todos estos aspectos.
P.– ¿Se ha decidido ya lo que se va a hacer en Palombera?
J. Mª Mazón.– Sí, el proyecto de Palombera está acabado y realmente es un proyecto muy respetuoso con el medio ambiente; es una plataforma de poca amplitud, el trazado se toca lo mínimo posible y se han recogido muchas de las sugerencias de las asociaciones ecologistas.
P.– ¿Cuál ha sido el grado de participación de las empresas locales en la ejecución del Primer Plan de Carreteras?
J. Mª Mazón.– Ha sido muy elevado en relación a las empresas de fuera de Cantabria, probablemente del orden del 95%.
P.– ¿Y siempre con el mecanismo de subasta?
J. Mª. Mazón.– No. Nosotros utilizamos la subasta en las obras de menor cuantía económica y de menor dificultad, pero en las obras de más de mil millones de presupuesto utilizamos el procedimiento del concurso. En cuanto a número de obras, la mayor parte son subastas, pero en cuanto a importe económico no hay una gran diferencia.
P.– Las empresas locales se quejan de que su grado de participación en las obras públicas que se ejecutan en Cantabria no es el que quisieran…
J. Mª Mazón.– En las obras del Ministerio de Fomento las empresas nacionales se llevan la parte del león, pero en el caso nuestro es al revés.
P.– ¿Está fundamentada la queja de los empresarios locales de que el impulso político a la obra pública en Cantabria es escaso?
J. Mª Mazón.– Yo creo que no pueden quejarse del impulso que se le ha dado a la licitación pública en materia de carreteras. En las carreteras autonómicas estamos moviéndonos en unas cifras muy importantes, sobrepasando los diez mil millones al año y probablemente el año que viene estemos del orden de 14.000; estas cifras son cifras nunca vistas o sea que en ese sentido no puede haber queja.
Las denuncias por exceso de peso
P.– Otra de las quejas de los empresarios tiene que ver con el incremento de las denuncias por sobrepasar el exceso de peso en muchos tramos, que siguen manteniendo la antigua limitación a diez toneladas.
J. Mª Mazón.– Conocemos el problema de las limitaciones de peso y hay que reconocer que tenemos algunas carreteras en las que su capacidad portante no es muy grande y el peso hay que limitarlo; también ocurre que los camiones cada vez son de mayor tonelaje y eso repercute. Nosotros hemos pedido que nos den algunos datos para poder actuar y entendemos que podemos colaborar pero también entendemos que hay obras que se pueden hacer con transportes de menos tonelaje; quizá les pueda resultar un poquito menos rentable pero no todas las carreteras tienen el firme adecuado para soportar tanto tonelaje.
P.– ¿Cómo podríamos calificar el actual estado de nuestras carreteras?
J. Mª Mazón.– Yo creo que ahora es bastante satisfactorio. Hay muchos aspectos por los que ya estamos entre las mejores carreteras de España y yo espero que de aquí a un par de años estemos en cabeza en todos los aspectos. En los estudios de la Asociación Española de Carreteras la mejora de las carreteras autonómicas de Cantabria se nota de año en año.
P.– También es verdad que partíamos de una situación lamentable…
J. Mª Mazón.– Efectivamente, el mérito es relativo puesto que de muy mal siempre hay que mejorar, pero independientemente de eso yo creo que la labor está siendo reconocida en la opinión pública.