La ciencia al día
Los dientes infantiles
Uno de los personajes más queridos del mundo infantil es el Ratoncito Pérez, a quien le dejábamos nuestro diente de leche debajo de la almohada y él lo cambiaba por una moneda; pues bien, a nuestro amigo le ha salido un competidor, ya que el investigador Songtao Shi, del Instituto Nacional de la Salud de Maryland, ha descubierto que tales dientes tiene células madre, después de llevarse al laboratorio uno de su hija de seis años. La prueba detectó entre 12 y 20 células madre en su interior.
Ese tipo de células en los niños son más adaptables que en los adultos y podrían servir para eludir los problemas éticos que plantea la utilización de células madre procedentes de embriones.
Las células-madre descubiertas se pueden transformar en células formadoras de dientes, llamadas ontoblastos, pero también en células neuronales o en células de grasa.
Control a distancia para las antenas de móviles
Un proyecto de investigación hispano alemán ha desarrollado un sistema de control remoto que permite a los operadores telefónicos gestionar a distancia las estaciones base o de antenas de telefonía móvil.
Como cada vez hay más teléfonos móviles y más exigencias de los usuarios, son necesarias muchas estaciones y en sitios difícilmente accesibles. Sólo así se puede asegurar la cobertura de las llamadas en todo el territorio. Pero mantener operativa una red tan extensa y dispersa no es una tarea tan fácil como pudiera parecer, ni tan barata.
El sistema de control a distancia va ubicado en una especie de armario lo suficientemente pequeño como para encajar en los sitios más extraños o aislados en los que a alguien se le ocurra poner una antena de telefonía móvil y permite que desde la sede de la operadora telefónica se pueda determinar de forma remota el problema real o la avería que ha podido sufrir la antena, por alejada que esté, y controlar otras líneas de comunicación, balizas, alarmas, sistemas de aire acondicionado o, incluso, si la puerta de una vivienda está abierta.
Controles para conductores cansados
Una sorprendente tecnología se está aplicando en forma de proyecto piloto en Austria para medir el cansancio de los conductores cuando están en ruta por medio del movimiento de los ojos.
El examen de las contracciones de la pupila proporciona información sobre el funcionamiento del cerebro y conducir cansado se considera similar a conducir bajo el influjo de bebidas alcohólicas, ya que se estima que dormir cuatro o menos horas equivale al efecto de 50 microgramos de alcohol por cada 100 mililitros de aire inspirado, y de hecho las estadísticas atribuyen al agotamiento entre un 25 y un 40% de todos los accidentes de circulación.
Un robot para las malas hierbas
Científicos daneses han conseguido desarrollar un robot que puede ayudar a los agricultores a reducir en un 70% la cantidad de herbicidas que utilizan en sus cosechas y, en algunos casos, a evitar su uso.
El robot recorre el campo a fumigar, reconociendo los hierbajos y anota su posición por medio de un sistema GPS. Así, el agricultor podrá aplicar de forma selectiva los herbicidas y no de manera indiscriminada, como ocurre ahora.
Para distinguir las malas hierbas de las buenas, se vale de una cámara que usa software de reconocimiento y lo que hace es analizar la planta por quince parámetros, tales como el tamaño o la simetría de las hojas.
Los investigadores esperan que, en una segunda fase, el robot no sólo detecte las hierbas sino que sea él mismo el que las arranque.