Los nuevos cargos nacionales vinculados con Cantabria
Un cambio de Gobierno siempre produce un cataclismo en los staffs de ministerios y empresas públicas. Y en ese vuelco han caído algunos cántabros, pero otros han llegado a los círculos del poder. En cualquier caso, el más influyente de todos no estará en el Gobierno. Es Alfredo Pérez Rubalcaba, que al frente del Grupo Parlamentario Socialista tendrá un papel más decisivo que la mayoría de los ministros.
La Consejería de Ganadería se ha convertido, curiosamente, en una cantera de aportaciones al nuevo Gobierno socialista. Angel Luis Alvarez, que en su día formó parte del equipo europeo del comisario Marcelino Oreja y ahora ejercía como jefe de servicio de Fondos Comunitarios de la Consejería, es el nuevo director general de Agricultura. Jorge Santiso, que ejerciera como secretario general técnico durante el Gobierno de Gestión, es el nuevo director general de Industrias Agroalimentarias, y Valentín Almansa de Lara, hijo del primer consejero de Ganadería de la comunidad autónoma, ha sido nombrado subdirector general de Vacuno y Ovino.
Todo el mundo era consciente de que al presidente de la Autoridad Portuaria, el ingeniero de caminos Mariano Navas, de brillante trayectoria, le esperaban responsabilidades en la gestión de los puertos nacionales, como así ha sido. Navas es ya el nuevo presidente del ente público Puertos del Estado, un organismo del que, en su día, ya fue secretario general.
Con él se ha ido José Fernández, un canario que en los últimos meses ha ejercido como responsable de las actuaciones puerto-ciudad en la Autoridad Portuaria de Santander y ahora será el nuevo director general de Costas.
Por su parte, el diplomático cántabro Emilio Fernández-Castaño se ha convertido en el nuevo director general de Relaciones Económicas Internacionales. Fernández Castaño fue durante los gobiernos socialistas el máximo responsable de Exteriores ante la UE y llegó a ser Secretario de Estado mientras Carlos Westerdorp ejerció como titular. Con la llegada al Gobierno del PP fue destinado como embajador a Australia y, posteriormente, a Argelia. Fernández-Castaño es miembro del Consejo Asesor de Cantabria Económica.
Otro cántabro, Dimas Sañudo, ha sido nombrado presidente de FEVE, la empresa pública que explota las líneas ferroviarias de vía estrecha. Sañudo nació en Ruesga en 1959 y ha sido concejal de Bilbao desde 1987 por el Partido Socialista, con responsabilidades sobre el área de urbanismo, además de portavoz de su grupo municipal.
En el mundo de la comunicación también hay aportaciones regionales. Lucía Argos, que en los últimos años ha sido productora de la Ser y redactora de El País y de la agencia Reuters, es la nueva directora de comunicación del Ministerio de Cultura. A su vez, Ana Gámez, vinculada desde hace muchos años a Cantabria, en los últimos años como redactora de Europa Press, ha pasado a formar parte del equipo de comunicación del Ministerio del Interior.
Los que salen
Entre los cesados, figuran José María Lasalle, actual diputado del PP por Cantabria, y que era director de la Fundación Carolina, creada para incrementar los contactos culturales de España con otros países, y César Pascual, secretario de Estado para el Plan de Drogas, al que la comunidad autónoma de Madrid ya le ha encontrado acomodo en una dirección hospitalaria, como ha ocurrido con otras personas del mismo Ministerio que han perdido el cargo tras el cambio de gobierno. Otros continúan, pero parece presumible que pierdan su cargo, como el presidente de la empresa pública Trasagua, el ex consejero cántabro de Medio Ambiente José Luis Gil.
Los nombramientos seguirán produciéndose en las próximas semanas, si bien el nuevo Gobierno ha optado por reducir el número de altos cargos (van a ser 27 menos) en cumplimiento de una promesa electoral. Las más afectadas son las secretarías de Estado, que pasan de 24 a 19, donde hasta ahora se acumulaban los asesores, cuyo rango está equiparado al de un subdirector general, y que también se reducirán en número sensiblemente.