Llegan las turitarjetas
Cuarenta empresas cántabras se han atrevido a probarlas y 95 hoteles las han colocado en su recepción. Son las turitarjetas, pequeños dípticos de 12×9 centímetros que incluyen una fotografía y un logotipo de un producto o servicio turístico junto a otros datos de interés como su teléfono, los horarios de visita, la página web o un mapa para llegar al destino ofertado. Antes, hubo experiencias parecidas como las postal free o las minicards que su promotor, David Manzanares, conoció cuando trabajaba en un hotel inglés. No obstante, aclara que su concepto es totalmente diferente porque incorporan “más gramaje, más literatura, una linea fotográfica cuidada y son bilingües, para el acceso a la información del turista extranjero”.
De las cerca de 800.000 turitarjetas que se reparten al mes, el 80% van a parar a hoteles y el resto a oficinas de turismo, estaciones de servicio o al ferry. Para luchar contra la estacionalidad del turismo, sus mentores están intentado diversificar el reparto y llegar a otros puntos como el Palacio de Exposiciones o el de Festivales.
Los hoteles suelen aceptar de buen grado la colocación de este expositor, que cuida hasta la propia colocación de las tarjetas, identificadas por un color representativo del tipo de servicio que ofertan –comida, compras, entretenimiento, actividades, espectáculos, negocios, cultura o transporte– un código semejante al del Trivial, el popular juego de mesa.
El coste de las turitarjetas para el anunciante oscila entre 300 y 650 euros, en función de la cobertura y duración de la campaña. Para que el propietario pueda comprobar la rentabilidad de su inversión publicitaria, recomiendan añadir descuentos a quienes la presenten en el local promocionado.
Sus promotores defienden que no se trata de una publicidad invasiva sino que el potencial usuario la recoge libremente con intención de usarla o guardarla como una opción para el futuro.
Empresa joven
Para poner en circulación las turitarjetas, David Manzanares y Miguel Posada, dos jóvenes de 28 años licenciados en Administración de Empresas y Magisterio, han fundado la empresa Interés Turístico. Las tarjetas les van a ayudar a introducirse en los hoteles, a los que también pretenden ofrecer otros servicios de promoción y marketing como elaboración de folletos, fotografías, vídeos o señalética externa.
De momento, están satisfechos con la acogida de sus tarjetas, especialmente entre restaurantes, vendedores de productos típicos, actividades de tiempo libre y ayuntamientos y agradecen el premio que les ha concedido la Universidad de Cantabria por su idea, que les ha permitido instalarse sin costo en el Centro de Iniciativas Empresariales del Mercado de México.