Nuevo trazado, alejado de Aguilar

Entre Alar del Rey y Reinosa –el primero de los tres subtramos en que se ha dividido el trazado entre Alar y Santander– el estudio ofrecido al Ministerio de Fomento contemplaba dos alternativas: el acondicionamiento de la vía actual, rectificando el trazado en aquellas zonas en que fuera posible, o la ejecución de una nueva vía con las características que exige la alta velocidad.
La primera de las opciones permitía reducir la inversión al aprovechar parte del trazado existente. Las modificaciones afectarían a dos tramos: el que discurre siguiendo el río Pisuerga a la salida del núcleo urbano de Alar del Rey, y el existente entre Mataporquera y Reinosa. En ambos casos la sucesión de curvas de radio inferior a 500 metros hacía necesario un nuevo trazado que permitiese alcanzar mayores velocidades. Hay que tener en cuenta que un trazado de alta velocidad exige que las curvas tengan al menos 7.000 metros de radio para poder alcanzar velocidades de 350 kms /h.
En esta alternativa, de cerca de 48 km. de longitud, la vía sería compartida por el tráfico de viajeros y mercancías, sin que esto, según el estudio realizado, supusiese ningún problema para la capacidad de la línea. Por esta razón, se planteaba el mantenimiento a corto plazo de una vía única en ancho mixto excepto en los túneles, que serían diseñados para vía doble.

La variante de Las Tuerces

La existencia de un espacio natural protegido en Las Tuerces, que el trazado actual atraviesa por el Cañón de la Horadada, y las limitaciones que esto implica para la ampliación y futura duplicación de la línea, hizo que el Ministerio de Fomento se decantara finalmente por construir una variante que bordea el espacio natural de Las Tuerces, aunque resultará más larga en recorrido y más costosa. Esta elección supone alejar el nuevo trazado de la localidad de Aguilar de Campoo que, salvo que prosperen las alegaciones presentadas, no contará con parada en la nueva línea de Alta Velocidad.

Una sola vía

El trazado propuesto por Fomento comienza al sur de Alar del Rey, donde la línea se conecta con el tramo de Palencia al oeste de la vía actual para evitar afecciones sobre el Canal de Castilla y minimizar el movimiento de tierras y los túneles que exigiría la complicada orografía del terreno. A continuación, y una vez salvada en dos ocasiones la Autovía del Cantábrico con sendas estructuras, el trazado toma dirección este y, tras cruzar el río Pisuerga y la vía de tren actual, bordea el espacio natural de Las Tuerces por el este, evitando el impacto ambiental que supondría atravesar este lugar con las trincheras de la línea de alta velocidad
Una vez superada esa zona, el trazado vuelve a cruzar la línea ya existente y la Autopista del Cantábrico, colocándose al oeste y aprovecha, hasta su llegada a la actual estación de Reinosa, el mismo corredor que utilizan la N-611, la vía actual y la futura Autovía de la Meseta, con objeto de minimizar las posibles afecciones medioambientales.
El nuevo trazado de alta velocidad tendrá 53 kilómetros y medio de longitud y canalizará el tráfico de viajeros de largo recorrido, mientras que la vía actual permanecerá para mercancías y tráfico local. Ante la inexistencia a corto plazo de problemas de capacidad, inicialmente sólo se construirá una vía de ancho internacional, aunque la plataforma se diseñará para acoger en el futuro una segunda vía.

Suscríbete a Cantabria Económica
Ver más

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Escucha ahora