Confidencial
CAMBIO EN LA CAJA
El organigrama de Caja Cantabria ha sufrido un vuelco con la llegada del nuevo director. Desaparece el cargo de director general adjunto y quien lo detentaba, Pablo Fornells, se convierte en secretario general técnico. El secretario general sigue siendo Alfonso Gutiérrez, de quien pasa a depender el área de comunicación, y hay cuatro directores de división. Al frente de la comercial estará Manuel Benito, hasta ahora director de la Caja en Torrelavega. La división tecnológica dependerá de Guillermo Rubio, que era responsable de la Obra Social. Al frente de las redes estará Ricardo Bilbao y en Riesgos e Inversiones continúa Agustín Hernáez. La reorganización también afecta profundamente al segundo nivel y aún quedan piezas por encajar.
SUTILES ACERCAMIENTOS
Corren vientos de cambio en las relaciones del poder con el principal grupo de comunicación español, Prisa. Al menos, así parece deducirse de la Medalla de Oro de las Cámaras de Comercio que el presidente de las Cámaras Españolas, Fernández Norniella, ha concedido al empresario cántabro y vicepresidente de Prisa, Francisco Pérez, algo que hubiese sido impensable en la anterior legislatura, dado que Fernández Norniella es diputado del Partido Popular y las relaciones entre PP y Prisa fueron abiertamente hostiles. Por si fuera poco, la distinción se hace por la trayectoria exportadora de la empresa Eductrade, una compañía criticada con ferocidad desde los medios de comunicación próximos al Gobierno, como El Mundo, o en el libro de Jesús Cacho.
DESCONCERTANTE SNIACE
La mayoría de las empresas cotizadas subieron con fuerza en los tres primeros meses del año, aunque algunas han perdido las ganancias en abril. Sin embargo, Sniace vuelve a ser el valor desconcertante de siempre. Cuando parece que el horizonte se ensombrece, la cotización se dispara. Si en febrero la acción estaba a 134 pesetas en abril superaba ampliamente las 200 y esto ocurre cuando la empresa presenta unos resultados muy modestos, cuando baja el precio que se pagará a las papeleras por el kilovatio cogenerado, cuando la Comisión Regional de Urbanismo dictamina en contra de la recalificación del parque de madera de la fábrica como suelo urbano y cuando Medio Ambiente pone serias trabas para que Miengo pueda cambiar el uso del monte de Gornazo, propiedad de Sniace, para convertirlo en urbanizable. ¿Qué es lo que cotiza, entonces, al alza?
PRIVATIZACIONES EN EL PUERTO
Prácticamente la totalidad de los gruístas del puerto pasarán a integrarse en la empresa semipública Sociedad de Estiba y Desestiba, con lo cual la Autoridad Portuaria sólo mantendrá administrativos, guardamuelles y servicio de vigilancia. En un segundo paso, es previsible que también pasen a una empresa los técnicos informáticos, ya que se están constituyendo en otros puertos sociedades especializadas denominadas Serviport, donde el capital se reparte a medias entre Telefónica y Puertos del Estado. La situación de los 38 gruístas del puerto santanderino era un tanto singular, dado que su horario, de Administración pública, no se ajusta al de los estibadores, lo que en algunos casos obligaba a las empresas que operan en el puerto a incentivar económicamente la prolongación de su jornada. En cualquier caso, la remuneración que les espera en la Sociedad de Estiba (cerca de 500.000 pesetas al mes) es prácticamente el doble de la que recibían, además de conseguir la posibilidad de jubilarse a los 55 años con el 100% del salario, por lo cual es previsible una aceptación mayoritaria.
Sentencias contradictorias
Las decisiones de los jueces son, muchas veces, difíciles de entender, pero hay pocas ocasiones tan contradictorias como la que se ha producido con la sentencia que ha revocado la licencia de actividad concedida por el Ayuntamiento de Alfoz de Lloredo a Tracman para explotar una cantera en Novales. En su sentencia, la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria señala que las industrias fabriles y peligrosas no pueden asentarse a menos de 2.000 metros de un núcleo de población, salvo en casos muy especiales (la cantera estaba prevista a 800 metros de Novales y 1.800 de Cigüenza). El Tribunal no admite la calificación de actividad meramente molesta, argumentada por la empresa “ya que las características y actividades que van a desarrollarse … abocan inexcusablemente a la calificación de aquella como peligrosa, ya que conlleva la utilización de explosivos para voladuras, así como la de insalubre, por desprendimiento o evacuación de productos que pudieran resultar perjudiciales para la salud humana, como es el polvo en suspensión que desprende la cantera”.
Todo sería razonable si en la misma semana la misma Sala no hubiera dictado otra sentencia totalmente discrepante de la anterior. En una demanda de la Asociación Ecologista Alcaraván contra el Ayuntamiento de Camargo y Canteras La Verde para tratar de clausurar la explotación de esta última y citando la misma resolución de 1985 del Supremo, el Tribunal cántabro señala que “una cantera sólo puede considerarse una actividad molesta (…) sin que merezcan acogida los intentos de dramatizar la cuestión hechos por el accionante [Alcaravan] al hablar de peligros de silicosis, por el ejercicio de la actividad industrial de que se trata, tanto por la materia a tratar (simple piedra) como por su situación a cielo abierto”.
¿En qué quedamos?