Mensajería a golpe de pedal
En pocas semanas, santanderinos y torrelaveguenses se habrán acostumbrado al deambular callejero de unos ciclistas vestidos con un maillot verde de PedalPACK y una mochila. Son los mensajeros de una empresa cántabra de reciente creación que va a dar una nueva imagen más ecológica, desenfadada y amable a un negocio donde no caben muchas innovaciones.
Aparentemente, la bicicleta lleva las de perder en un entorno urbano donde triunfa el motor, pero PedalPACK va a tratar de demostrar lo contrario: los envíos por ciclista son más rápidos, más precisos y, además, más baratos. Un servicio en la zona centro de Santander cuesta 300 pesetas (600 si hay que recoger el efecto), pero los usuarios pueden agrupar varios para que la repercusión de este concepto sea pequeña); en la periferia cuesta 400 pesetas y en el extrarradio (zona de polígonos industriales, Monte, etc.), 500.
Profesionalización
La empresa creada por Ignacio Menéndez, Montserrat González y Alejandro Rodríguez ha comenzado a prestar servicio en la dos principales ciudades de la región con cinco ciclistas a los que ha sometido a un proceso de formación tan detallado y cuidadoso que causa cierto asombro. En opinión de los creadores de PedalPACK, ese es el secreto del éxito e implica un trabajador más profesionalizado, motivado y remunerado que el conjunto del sector. El mensajero ciclista no sólo debe saber el callejero y dominar la bicicleta. Se le instruye sobre lo que debe hacer cuando para ante un semáforo, cómo atender al cliente con amabilidad o, incluso, cómo repartir los esfuerzos para no dar una imagen esforzada o sudorosa.
Cada uno de ellos está enlazado con la oficina central de la compañía, donde una operadora recoge los mensajes y reparte las órdenes de trabajo a través de un equipo de radioteléfonos. El mensajero se dirige a retirar el pedido a la dirección señalada y, a su entrega en destino, debe pedir la conformidad con el servicio. Inmediatamente después, ha de dar cuenta a la central que introducirá los datos en una página web a la que podrán acceder los clientes para comprobar si su encargo está ya cumplimentado.
Un sistema rápido
Un servicio urbano debe hacerse, según las reglas de la compañía, en un máximo de una hora (cuarenta minutos si se trata de un servicio de urgencia), de los que treinta minutos son para la recogida y otros tantos para la entrega. Un periodo que puede garantizarse dado que las bicicletas no conocen los atascos.
Ignacio Menéndez, consejero delegado de PedalPACK y secretario general de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Cantabria, está convencido de que la iniciativa nace con una buena relación calidad-precio que se mejorará incluso con el paso del tiempo, ya que su compañía firmará un compromiso con los clientes para no subir las tarifas en los tres próximos años más de lo que suba el IPC.
Pero, sin duda, uno de los secretos del éxito de PedalPACK puede estar en ofrecer una imagen diferenciada sobre el resto de las compañías, y asociada a un nuevo estilo de vida, respetuoso con el medio ambiente y que puede resultar un emblema de un entorno urbano más humanizado, sin contaminación acústica, sin humos y sin atascos.
Comercio electrónico
El futuro, en cualquier caso, está en el comercio electrónico. Balbino Rodríguez, consultor de la empresa, pone de relieve la importancia que tendrá pronto la logística de entrega domiciliaria de las compras que se hagan a través de Internet. A medida que crecen las compras en la red son más amplias las necesidades de nuevos canales para hacerlas llegar al domicilio del cliente.
No es el único yacimiento de negocio en el que ha pensado PedalPACK. Los promotores confían también en el envío de comidas para restaurantes que no tienen servicio de reparto, o para comercios locales, farmacias, etc. De esta forma, en su opinión, cualquier establecimiento tradicional puede introducirse en un sistema de venta muy competitivo sin esfuerzo inversor.
La empresa hará una campaña de promoción inicial en la que sus ciclistas visitarán un millar de empresas para entregar un dossier informativo y un bono de prueba.
Los envíos a otras provincias y el reparto en Cantabria de efectos procedentes de otras regiones los afronta la nueva compañía a través de conciertos con empresas de transportes y con otras mensajerías, aunque la vocación es crear una franquicia nacional para aprovechar todas las sinergias del nuevo sistema.