Nada es como parece
GASOLINA BLAUGRANA.- Acaba de nacer en Gerona la primera gasolinera de la futura cadena del Barça. La estación, que vende con descuento a los socios del equipo, no se diferencia por lo demás del resto, a excepción de los colores y el merchandising futbolero de su tienda. Es un ejemplo más del futuro que nos espera: Las enseñas de los equipos serán la marca de todo lo que podamos imaginar y los consumidores acabarán por elegir la compra absolutamente condicionados por los colores, porque es fácil imaginarse la sombra de indignidad que pesaría de por vida sobre un culé si todas las mañanas comprase sus bollos en una panadería del Madrid, porque están mejores que los propios, y viceversa. El Barça también ha dado los primeros pasos para crear un superpolígono industrial en Barcelona y una urbanización inmobiliaria que, a buen seguro, también serán un éxito comercial.
TIEMPOS MOVIDOS.- Los cántabros vivimos de opa en opa. Ferroatlántica, que tiene una fábrica en Maliaño, es la sociedad que Villar Mir ha utilizado instrumentalmente para desatar la guerra de ofertas que intentan hacerse con el control de Hidrocantábrico. A su vez, las opas de la eléctrica asturiana nos afectan porque de ellas podría salir el futuro propietario de Viesgo y, por si fuera poco en este mundo tan revuelto, se mantiene la opa de Xstrata sobre Asturiana de Zinc que tan mal han acogido los accionistas minoritarios.
IBERIA, MUY BARATA.- Iberia volará mucho más bajo de lo previsto, pero a nadie parece importarle. El Estado va a fijar un valor para su salida en Bolsa que es aproximadamente la mitad de lo que en su día pagaron los accionistas institucionales a los que se dio entrada en su núcleo estable, es decir, que no se llegarán a ingresar ni siquiera 150.000 millones de pesetas en la OPV de privatización. La historia de la salida a Bolsa de esta empresa pública ha sido una desdichada sucesión de disparates, con varias operaciones abortadas y finalmente, cuando por fin despega, se produce en uno de los peores momentos bursátiles de los últimos años y con una huelga de pilotos para acabar de empeorar el panorama. Ante las muchas posibilidades de fracaso, el Estado ha optado por asegurarse la colocación a cualquier precio. Una salida indigna para la compañía de bandera y más cuando en los últimos años ha conseguido unos beneficios muy notables.
DE LA LEY A LA PRACTICA.- Cada vez es más improbable que la Ley de Extranjería se aplique con todas las consecuencias y no sólo por su presunta inconstitucionalidad. En principio, todo sigue igual, a excepción del viaje turístico que el Gobierno se empeñó en dar a unos miles de ecuatorianos hasta que comprendió que era tan inútil como costoso, algo que resultaba evidente desde el principio para cualquiera. Ni podía llevar y volver a traer a Ecuador a los 24.000 inmigrantes que se apuntaron (hubiese sido el puente aéreo más caro y absurdo de la historia) ni podía permitirse el expulsar a los más de 30.000 que no se registraron y siguen siendo imprescindibles para la economía agraria de Almería. Tampoco se ha aplicado la ley sobre otros colectivos que están en situación irregular, ni la entrada en vigor ha frenado la llegada de nuevos ciudadanos extranjeros y todo parece indicar que se acabará por legalizar a cuantos se encuentran en el país. En resumen, borrón y cuenta nueva, lo que parecía inevitable desde un principio.
AFLORAMIENTO DE LA ECONOMIA SUMERGIDA.- Las estadísticas de crecimiento de los dos últimos años pueden estar algo desajustadas. Así cabe entenderlo de los estudios de la Fundación BBVA en los que se pone de relieve que una parte significativa del aumento del empleo y del PIB que recogen los cálculos oficiales es consecuencia del afloramiento de economía sumergida que se está produciendo. Eso reduciría las cifras oficiales de bonanza económica, pero permitiría justificar el extraño comportamiento de la productividad, que según las estadísticas ha descendido llamativamente, algo que no parece corresponderse con la realidad.
MUCHO MAS GASTO EN PENSIONES.- En cincuenta años, el gasto en pensiones español se duplicará y será necesario nada menos que el 18,7% del PIB nacional para sostenerlo. El informe encargado por el Parlamento Europeo para conocer cómo evolucionará el problema de las pensiones en cada país no es muy halagüeño para el nuestro ya que sostiene que, a consecuencia de la evolución poblacional (menos nacimientos y mayor esperanza de vida) sólo podrá mantenerse el actual sistema de prestaciones si aumenta en un 50% la contribución que pagan los trabajadores en activo y se eleva la edad de jubilación a los 65 años (ahora la media en España está en 62,5 años).