Ensayo de recubrimientos contra la corrosión marina
El proyecto ACORN, financiado por la UE, ha comenzado a experimentar en Santander los recubrimientos avanzados que ha desarrollado para evitar la corrosión marina, el biofouling (los microorganismos marinos que se asientan en los materiales sumergidos en el mar) y la erosión debida a la cavitación, un efecto hidrodinámico que se suele presentar en hélices de barcos y turbinas. La confirmación de su eficacia puede propiciar un ahorro económico muy importante, ya que se estima que la corrosión marina sobre los materiales le cuesta al mundo 1,3 billones de euros al año.
ACORN no solo conseguirá un mejor aprovechamiento de los recursos del planeta alargando la vida útil de muchos componentes sino que, además, ha conseguido que los tratamientos sean ecológicos.
Muchos de los recubrimientos y pinturas utilizados actualmente liberan sustancias bioactivas (biocidas) en el agua, con un riesgo ambiental y para la salud a largo plazo. A diferencia de las soluciones tradicionales, el nuevo recubrimiento actúa únicamente sobre los organismos adheridos a la superficie tratada.
Para validar los resultados obtenidos en laboratorio, el Centro Tecnológico de Componentes (CTC) ha puesto a disposición del proyecto una zona de ensayos en El Bocal (Santander), en colaboración con el Instituto Español de Oceanografía.
Allí se han colocado probetas de distintos materiales sobre los que previamente se habían aplicado los recubrimientos desarrollados en las anteriores fases del proyecto ACORN. En ese lugar estarán sometidas a las duras condiciones marinas durante nueve meses y, pasado este tiempo, se estudiará su comportamiento, de cara a su futura salida al mercado.
El Centro Tecnológico de Componentes participa en este proyecto junto a la empresa cántabra Degima y otros socios europeos: TWI Institute (Reino Unido), la Universidad de Göteborg (Suecia) y las empresas Wave Dragon (Dinamarca), Tocardo Tidal Turbines (Holanda) y Alphatek Hyperformance Coatings (Reino Unido).
Los nuevos recubrimientos podrán utilizarse en todo tipo de instalaciones marinas, desde aerogeneradores y captadores de energías de olas y mareas a buques y tuberías sumergidas. En todos ellos puede contribuir a prolongar muy sensiblemente su vida útil.