Leche Celta se convertirá en la segunda láctea del país

Si los ganaderos se quejan de que un oligopolio de empresas marca los precios de la leche en origen sin posibilidad alguna de negociar, las cosas no tienen trazas de mejorar para sus intereses. Dean Foods, propietaria en España de Leche Celta, negocia la adquisición de los intereses españoles del grupo cooperativo francés 3A, lo que equivale a hacerse con el control de Central Lechera Vallisoletana, propietaria de la marca Lauki, y de la valenciana Prado-Cervera, que además de las leches Prado y Cervera, vende los batidos Cholek y la horchata Chufi.
Dean Foods adquirió la planta cántabra de Meruelo hace cuatro años al hacerse con el control del grupo gallego Larsa, que acababa de construirla. Por entonces, la compañía norteamericana se denominaba Suiza Foods. Cuando en 2001 esta empresa adquirió su rival Dean por 2.500 millones de dólares, se rebautizó como Dean Foods.
Leche Celta da empleo a 216 trabajadores y el pasado año facturó 244,8 millones de euros. Además de la planta cántabra, cuenta con otras dos en Lugo y una en La Coruña. Su propietaria Dean Foods tiene una plantilla de 27.466 trabajadores y en el último ejercicio facturó 9.184 millones de dólares. A pesar de que su gran cuota de mercado en EE UU la convierte en uno de los gigantes lácteos del mundo, sus inversiones exteriores se limitan a España. Una situación muy favorable para que nuestro país se convirtiese en plataforma para su proyección sobre otros territorios europeos. Sin embargo, el sistema de cuotas impide una estrategia semejante, dado que España tiene un cupo muy reducido dentro del conjunto continental y ni siquiera cubre sus necesidades internas. Incluso para crecer dentro del país, prácticamente no hay otro camino que el comprar empresas competidoras.
Con la adquisición de Lauki y Prado-Cervera, Leche Celta pasaría del 4,1% de cuota de mercado a un 14%, por detrás del líder del sector, Clas (15,1%) y por delante de Puleva (13,7%) y Pascual (10,5%). El nuevo grupo facturaría 645 millones de euros al año y tendría una plantilla de setecientos trabajadores.

Una planta por legalizar

La planta de Leche Celta en Meruelo seguirá siendo una de las más modernas de Dean Foods, pero no por eso deja de tener problemas. Tras una sentencia que declaraba ilegal la licencia de construcción, sobre la fábrica pende la posibilidad de derribo, si bien el Ayuntamiento de Meruelo, que concedió la licencia, cree que podrá restablecer la legalidad de la planta a través de una revisión de las normas urbanísticas.

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