La última fase de Valdecilla vuela

Tres turnos de operarios trabajan día y noche en la construcción de los edificios con los que se concluirá el nuevo Hospital Valdecilla. Para los proyectistas se trata, simplemente, de la Cuarta Fase, pero para los usuarios probablemente acabará siendo la primera, la más representativa del Hospital, porque la zona de habitaciones suele resultar más emblemática que la de consultas o los servicios centrales, ya sean sanitarios o administrativos.
En noviembre se cumplieron diez años del comienzo de unas obras que parecen eternas, pero no durarán mucho más. A pesar del enorme tamaño de los tres edificios de hospitalización y del equipamiento que requieren las habitaciones, se puede dar por seguro que lo que hoy son apenas las estructuras de las primeras plantas, en menos de un año estará en condiciones de ser abierto al público. Así podrá ser inaugurado para las elecciones regionales que se celebrarán por entonces.
El derribo del viejo edificio central fue trabajoso y mucho más el desescombro de un solar que, una vez despejado, quedó a unos quince metros por debajo de la rasante, marcada por el centro comercial que a comienzos de los años 90 se adosó al vestíbulo y que ahora aparece como un edificio exento.
El nuevo Valdecilla nace, como el precedente, muy por debajo del nivel de la calzada pero en realidad, los trabajos más fatigosos han estado aún más abajo de ese nivel, ya que, como ocurrió con el Edificio 2 de Noviembre, el terreno tiene grandes oquedades y capas de arcilla muy deslizantes y eso ha obligado a inyectar miles de metros cúbicos de hormigón para estabilizarlo y añadir un sinfín de micropilotes, que han demorado la obra y la han encarecido.
Una vez garantizada la base –una fase en la que se han empleado muchos meses– la estructura del edificio ha surgido con la rapidez de una planta de rápido crecimiento. En pocas semanas está a punto de alcanzar la rasante y pronto será perfectamente visible desde muchos puntos de la ciudad.

El doble del hospital original

La Tercera Fase tiene un presupuesto de 70 millones de euros, a los que hay que añadir los 14 que se han gastado en la consolidación del suelo y las paredes perimetrales, casi tanto como en construir un gran edificio. Cuando se haya concluido, el Hospital podrá darse por prácticamente terminado, aunque eso sí, de los 200 millones de euros previstos para la obra se habrá pasado a alrededor de 300. En estos diez años también ha cambiado el proyecto, ya que las distintas fases tenían problemas de enlace entre sí y esta desconexión física se percibía también en el concepto global. El arquitecto torrelaveguense Luis Castillo ha sido el encargado del encaje final de las piezas, con notables cambios en la filosofía del conjunto, como la apertura al sur del área de consultas.
El resultado será un complejo sanitario mucho más extenso que el sustituido. Frente a los 95.000 metros cuadrados construidos del viejo Valdecilla el proyecto alcanzaba los 165.000 y los últimos retoques le han añadido otros 19.000 más. El doble de superficie inicial y bastantes más equipamientos técnicos para atender a una población idéntica, lo que supondrá un notable esfuerzo para las arcas públicas regionales, que no serán las que sufraguen la obra (el Estado finalmente se hará cargo de todo el coste), pero sí tendrá que pagar cada año el oneroso mantenimiento.

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