El Centro Tecnológico de Componentes mira hacia Europa

El Centro Tecnológico de Componentes (CTC) está inmerso en un proceso de expansión nacional e internacional. En los próximos meses materializará dos proyectos europeos relacionados con las energías renovables marinas y los nanomateriales, tres investigaciones enmarcadas en el programa nacional Retos Colaboración 2016, otras dos con financiación del CDTI y nueve iniciativas vinculadas al Programa I+C=+C de Sodercan. En conjunto suman un presupuesto superior a los 13 millones de euros.
El Centro ha redefinido su planificación estratégica con el objetivo claro de aportar valor a las empresas a través de la aplicación de la ciencia y la tecnología. Su hoja de ruta hasta el año 2020 se centra en mantenerse como un centro tecnológico rentable y referente de la innovación en Cantabria. Para ello pretende sostener el equilibrio financiero, adquirir masa crítica y equipos para atender otros campos estratégicos y explotar nuevas vías nacionales e internacionales de negocio.
En estos momentos, el 83% de los ingresos del Centro Tecnológico cántabro por actividades de I+D+i ya proceden de proyectos bajo contrato realizados para cubrir las necesidades de las empresas. El 17% restante son fondos captados en procesos de financiación competitiva en los que consorcios formados por empresas y centros compiten por los recursos de administraciones públicas.
Desde su constitución, hace 15 años, el Centro Tecnológico de Componentes ha adquirido un valioso conocimiento en sus principales áreas de actividad. Un know how que se pone al servicio de las empresas y ha contribuido a posicionarlo como centro de referencia para la innovación en Cantabria. No en vano coordinará tres de los nueve proyectos vinculados al Programa I+C=+C de Sodercan. Del mismo modo, se ha convertido en uno de los miembros más activos de los dos principales clústeres empresariales que existen en Cantabria. Tanto el recién creado de la Industria Nuclear (CINC) como el de la Automoción (GIRA) cuentan con el CTC como elemento tractor de sus proyectos e iniciativas de I+D+i.

Energías marinas

Su presencia en estas agrupaciones empresariales favorece el trabajo colaborativo. La capacidad de trabajo en red, fundamento sobre el que se asientan los clústeres, es uno de los aspectos reforzados dentro de su nuevo plan estratégico. La elevada especialización que ha conseguido en materias como la energía eólica offshore o la oceánica le ha llevado a formar parte del organismo europeo que agrupa los centros de investigación más prestigiosos del continente, la European Energy Research Alliance (EERA), y esta presencia está facilitando su proceso de internacionalización. La estrecha colaboración con la Universidad de Cantabria, que está presente en su patronato, contribuye a reforzar esta capacidad de trabajo cooperativo.
La reciente alianza con IK4-TEKNIKER es otro paso significativo para la consolidación de la red de contactos del centro cántabro. Gracias a este convenio de colaboración, ambos centros tecnológicos unirán sus capacidades y generarán una oferta conjunta basada en la complementariedad de sus especializaciones. Así podrán acometer procesos de transferencia más completos, que impacten positivamente en la cuenta de resultados de las empresas y las ayuden a ser más competitivas.
El crecimiento constante de las capacidades investigadoras del CTC se ha visto completado con la inclusión de su laboratorio marino en la principal red de infraestructuras científicas europeas dedicadas a la investigación de las energías renovables marinas. La entrada del MCTS El Bocal en la segunda fase del proyecto Marinet permitirá que las empresas tengan acceso gratuito a 42 instalaciones de ensayo de relevancia continental.
Únicamente seis infraestructuras españolas, entre las que también está el Tanque de Ingeniería Marítima del IH Cantabria, pertenecen a esta organización impulsada por la Comisión Europea.

Nuevas características para materiales tradicionales

Desarrollar un conocimiento y tecnología propietaria que derive en patentes, explorar nuevos negocios o facilitar la creación de spin offs a partir de sus soluciones tecnológicas son las líneas estratégicas del Centro para consolidar su crecimiento en los próximos meses.
El proyecto europeo Kreative Habitat concentrará buena parte de estos esfuerzos. Se trata de una iniciativa colaborativa internacional en la que están implicados representantes de España, Francia y Portugal y liderada por el CTC que persigue introducir características completamente nuevas a los materiales de edificación. Piedra, madera o cerámica se convertirán en materiales del futuro gracias a la aplicación de algunas KETs o Tecnologías Facilitadoras Esenciales (componentes avanzados, nanotecnología y biotecnología).
Esta evolución potenciará el uso de los nuevos materiales en sectores de mayor valor añadido, vinculados a la industria creativa, como la arquitectura singular y el diseño.
Kreative Habitat se enmarca dentro del programa Interreg Sudoe y está cofinanciado por el FEDER. La investigación tiene un plazo de ejecución de 36 meses y un presupuesto que supera el millón y medio de euros.
Dentro de las iniciativas nacionales, el Centro Tecnológico cántabro participará en el desarrollo de tres proyectos innovadores del programa Retos Colaboración 2016 que financian el Ministerio de Economía e Industria y la UE. Esta circunstancia supone un hito para el CTC. Su experiencia en ámbitos tan específicos como los sensores de navegación por satélite o el empleo de nanomateriales en la formulación de nuevos materiales compuestos le han abierto la puerta a tres consorcios, con otras ocho empresas e instituciones de prestigio para ejecutar estas propuestas cuyo presupuesto conjunto supera los 2,2 millones de euros.

Eliminación de isótopos con grafeno

Uno de los proyectos en marcha cuyos resultados parciales son más prometedores está relacionado con la depuración de aguas en el sector nuclear. La investigación, desarrollada por el CTC y la Universidad de Cantabria, permitirá que la empresa ENSA pueda disponer de una tecnología diferenciadora para ser más competitiva en los trabajos de desmantelamiento y descontaminación de centrales nucleares.
Se trata de una solución basada en las propiedades del óxido de grafeno, para la recuperación de aguas del sector nuclear. Aunque todavía está en fase de laboratorio, las pruebas realizadas demuestran una alta eficiencia en la eliminación de isótopos radioactivos presentes en el agua con respecto a las soluciones que ahora emplea el sector nuclear.
El CTC también está desarrollando un proyecto innovador que permitirá a Astander predecir con exactitud la durabilidad y fiabilidad de la compuerta de su mayor dique. El sistema, único en Europa, facilitará información sobre la estructura real y el rendimiento, algo que resulta determinante para la actividad de la compañía.

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