Mutua Montañesa

Mutua Montañesa fue constituida ante el notario de Santander (Cantabria) Higinio Camino de la Rosa mediante escritura pública formalizada el 26 de octubre de 1905, con el nombre de Sociedad de Seguros Mutuos de Santander sobre Accidentes de Trabajo. Los 22 socios iniciales, casi todos mineros, quedaron obligados solidariamente al resarcimiento de las indemnizaciones fijadas en la Ley de 30 de enero de 1900 a los trabajadores de las empresas que representaban. Esta ley, más conocida como Ley Dato, fue el germen y origen de la Seguridad Social española.
De 1905 a 1932, periodo en que se publicó una nueva Ley de Accidentes de Trabajo que convirtió la cobertura en obligatoria, la Mutua se limitó a prestar el servicio inicial en un ámbito estrictamente provincial, con recursos limitados, dos o tres empleados y un único local en los bajos del inmueble número 31 del Paseo de Pereda de Santander.
El decidido apoyo prestado por la Federación Patronal Montañesa, que recomendó la incorporación a la Mutua de todos sus asociados, supuso un nuevo impulso a partir de 1933. La Mutua se instaló en uno de los pisos del edificio de la calle Calderón, hoy denominada General Mola, que constituye su actual sede central, cambió su denominación a la de Mutua Patronal Montañesa y asumió la cobertura del riesgo en actividades muy diversas, aunque sin salirse del ámbito de la entonces denominada provincia de Santander.

CONSOLIDACION

Tras la Guerra Civil, se produjo un nuevo cambio de denominación y una extensión de actividades a otras modalidades aseguradoras además de los accidentes de trabajo. La nueva denominación fue la de Mutua Montañesa de Seguros y, dentro de ella, la cobertura tradicional quedó diferenciada como un ramo con personalidad jurídica propia. Entre 1939 y 1966, se produjo un largo periodo de consolidación, con un lento pero constante crecimiento. Se adquirió la totalidad del inmueble de la calle General Mola de Santander para ubicar las actividades sanitarias y administrativas de la Mutua y se abren nuevos locales en Torrelavega. En el transcurso de estos años, la plantilla se fue incrementado hasta alcanzar los 50 trabajadores y, al finalizar el período, la Mutua se había convertido en la principal referencia del mundo asegurador en la provincia, lo que le preparaba para las futuras transformaciones.
La entrada en vigor a partir del año 1967 de la Ley de Bases de la Seguridad Social obligó a la escisión de la Mutua. Lo que antes era el Ramo de Accidentes de Trabajo pasó a denominarse Mutua Montañesa, Mutua Patronal de Accidentes de Trabajo Número 7 y quedó en el campo de los Seguros Sociales como entidad colaboradora. Los demás ramos continuaron dentro del campo de los seguros privados con la denominación de Mutua Montañesa de Seguros hasta su integración años después en otra entidad, dejando de formar parte de una historia que ha sido común durante un dilatado período de tiempo.

EL PERIODO DE EXPANSIÓN

El cese por imperativo legal de las Compañías de Seguros en la cobertura de los accidentes de trabajo constituyó un nuevo horizonte y abrió una etapa completamente diferente para Mutua Montañesa. Se inicia la expansión fuera del territorio provincial con la apertura de Delegaciones en Barcelona y Madrid. Se integraron en la Mutua poderosos grupos empresariales de ámbito nacional a los que había que atender con instalaciones propias que se fueron abriendo paulatinamente o a través de conciertos. Se construye el Centro de Prevención y Rehabilitación de la Avenida del Faro en Santander, inaugurado en 1973 y se organizaron las actividades de Prevención.
En el período que transcurre entre 1986 y 1997 se integran en, lo que pasa a denominarse por imperativo legal Mutua Montañesa, Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social Número 7, otras entidades de Castilla y León (La Providencia de Salamanca, Mutua Harinera de Valladolid, Abulense y Palentina), de Cataluña (Mutua Gerundense) y de Extremadura (Mutua del Oeste).

MUTUA MONTAÑESA EN LA ACTUALIDAD

A día de hoy, Mutua Montañesa cuenta con instalaciones propias en 11 de las 17 comunidades autónomas. Supera la cifra de 400 empleados y asume la cobertura de riesgos profesionales de más de 25.000 empresas y de unos 206.000 trabajadores en todo el territorio nacional. Más de la mitad de ellos y otros 28.000 autónomos tienen también cubiertas las prestaciones económicas por enfermedad común.
Desde 1997, se ha desarrollado un Servicio de Prevención Ajeno, independiente de las tradicionales actividades de prevención dentro de la Seguridad Social.
Hoy, Mutua Montañesa es una realidad amplia, consolidada y con proyección de futuro, que ha superado hace tiempo los límites territoriales iniciales. Actualmente, sólo un tercio de los trabajadores protegidos y de los recursos recaudados se corresponde con la Comunidad Autónoma de Cantabria.

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