Vanesa Almeida, del alto rendimiento a la alta visibilidad; ‘Ya no sobrevivimos, ahora queremos vivir’
La deportista de alto nivel y líder del proyecto “8000 sin barreras” ha sido una de las voces protagonistas del acto institucional por el Día Mundial del Autismo celebrado en la Cámara Baja.
Madrid, 2 de abril de 2025
Con paso firme y mirada serena, Vanesa Almeida subió este día 2 de abril a la tribuna del Congreso de los Diputados para contar una historia que no solo es suya, sino la de miles de personas que aún no han sido escuchadas. Campeona del mundo de vela, entrenadora paralímpica, diagnosticada con autismo de alto funcionamiento y altas capacidades a los 42 años, Vanesa ha roto silencios demasiado largos para convertir su voz en altavoz de una realidad urgente.
Su intervención formó parte del acto institucional por el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, donde compartió su experiencia personal y profesional con una sala repleta de representantes políticos, entidades sociales, asociaciones de personas autistas y medios de comunicación.
“Tuve una infancia brillante por fuera y desconcertante por dentro. Nadie veía lo que me costaba. Yo misma no entendía por qué me sentía tan fuera de lugar. Mi diagnóstico no fue un final, fue un principio”, compartió Vanesa, visiblemente emocionada. “No quiero que nadie más crezca sintiéndose rota por dentro sin saber por qué”.
De la concienciación a la acción
Durante su discurso, Almeida insistió en la necesidad de ir más allá de los gestos simbólicos para poner en marcha políticas públicas que aseguren apoyos reales, individualizados y eficaces. “Está bien que nos escuchen, pero ahora hace falta que actúen. La comprensión sin medidas concretas no cambia vidas”, afirmó.
Participó también en la presentación de la campaña #SomosInfinitos de la Confederación Autismo España, que reivindica la diversidad dentro del espectro y llama a entender que cada persona con autismo es única. “Visibilizar la neurodivergencia no es solo una cuestión de empatía, es una cuestión de justicia”, sentenció.
El ochomil como metáfora y desafío real
Vanesa lidera actualmente el proyecto “8000 sin barreras”, con el que pretende convertirse en la primera persona autista en ascender un pico de más de 8.000 metros: el Manaslu, en el Himalaya. Una expedición con carácter deportivo, científico y social que busca investigar el comportamiento del cuerpo neurodivergente en altitud, al tiempo que rompe estereotipos en torno al autismo y promueve referentes inclusivos en el deporte.
“Subir una montaña no cambia el mundo. Pero puede cambiar muchas miradas. Y cuando cambian las miradas, cambia todo lo demás”, dijo en referencia a su próximo reto, previsto para otoño de este año.
Un legado que comienza ahora
El paso de Almeida por el Congreso ha marcado un antes y un después. No solo por lo que dijo, sino por cómo lo dijo: con la determinación de quien ha hecho del dolor una herramienta de cambio. Y con la convicción de quien sabe que los límites están, muchas veces, en la mirada de los demás.
“Durante mucho tiempo, aprendí a sobrevivir. Ahora quiero vivir. Y ayudar a que otros vivan sin tener que pedir permiso para ser quienes son.”