El gigante francés Société Générale también quiere entrar en Bancantabria
Caja Cantabria podría llegar a un acuerdo con el banco francés Société Générale en las próximas semanas para la venta de un porcentaje mayoritario de su entidad de financiación especializada Bancantabria. La operación tiene tintes claramente estratégicos ya que proporciona a la Caja un aliado muy poderoso y especialmente predispuesto a aumentar su volumen de negocio en el mercado español.
El grupo francés ya ha realizado una due dilligence de la entidad, una auditoría externa para conocer su estado real, y se ha mostrado satisfecha con los resultados, por lo que ahora los máximos responsables de su división SG Equipment Finance se trasladarán a Santander para tratar de negociar la participación que la Caja estaría dispuesta a vender, el precio y el modelo de acuerdo de gestión. No obstante, el grupo francés es conocedor desde el principio –y por tanto, parece aceptar– que Caja Cantabria pone como condición que la sede social continúe en la región, el respeto al modelo de gestión y mantener la paridad en el consejo, aunque quedase en una posición accionarial minoritaria.
Fortis también quiere comprar
Hace año y medio, el grupo belgaholandés Fortis estuvo a punto de comprar una participación mayoritaria de Bancantabria. El cambio del presidente y del consejero delegado de Fortis detuvo las operaciones en curso y eso sirvió para que las partes vieran con más claridad que su compenetración podía haber resultado, entonces, más difícil de lo esperado. Por una parte, Fortis tiene separadas cada una de sus líneas de negocio, algo que en Bancantabria, por su tamaño, no tendría ninguna justificación. Por otra, la agilidad con que decide las operaciones la entidad cántabra (en muchos casos, en menos de 48 horas) desaparecía en el modelo de Fortis, mucho más burocratizado.
No obstante, Fortis ha vuelto a presentar su oferta con mucho interés y un modelo más flexible. Con estas dos candidaturas de primer nivel sobre la mesa, la Caja podrá mantener una posición negociadora firme con ambos, aunque en estos momentos parece que es el banco francés el mejor colocado.
En realidad, ha habido bastantes más interesados. Con más o menos énfasis, desde hace un año, media docena más de bancos y financieras han rondado alrededor de Bancantabria, sabedoras de su potencial de crecimiento y de que la Caja cántabra aceptaría un aliado estratégico, por muchas razones. La más evidente es la oportunidad de obtener unas jugosas plusvalías por una filial que hace diez años no tenía ningún valor. Pero la más motivadora para la Caja es que le permitiría dar un salto espectacular en el ámbito de la financiación especializada, al poder entrar en operaciones que ahora, por su volumen de recursos propios, no puede plantearse. De esta forma, podía sacarle, a medio plazo, mucho más lustre a un paquete minoritario de acciones de Bancantabria que a su 100% actual.
Está claro que el valor estratégico de Bancantabria es superior para un banco extranjero que quiere entrar con fuerza en España que para uno nacional, que únicamente tendría interés en comprar su cuota de mercado y, además, sería competidor de la Caja. Bancantabria puede ser una plataforma de desembarco en el mercado de leasing, renting y factoring, que va a crecer mucho más que el resto una vez se apague la estrella de los hipotecarios, los únicos productos financieros que ahora le hacen sombra.
Un aliado con gran potencial
Société Générale presenta un perfil más adecuado que Fortis para Bancantabria dado que si bien cuenta en España con una filial para este tipo de negocio, opera casi exclusivamente a través de acuerdos internacionales con grandes fabricantes de maquinaria, un campo estrecho y de menor valor añadido, ya que no necesita buscar las operaciones, pero que resulta complementario con el modelo de negocio de Bancantabria.
La banca extranjera llegada a España se ha quedado en un terreno prácticamente de mayoristas o corporate, al comprobar que no es fácil competir con la española –con una red muy tupida– en el terreno minorista. Con la adquisición de un paquete mayoritario de Bancantabria, tanto Société Générale como Fortis se encontrarían, además, con un aliado como Caja Cantabria, que dispone de una estructura de oficinas, y aunque la mayoría de ellas estén en la región, también tiene presencia en otras capitales españolas. A esta red bancaria hay que sumarle la red de clientes que ha tejido Bancantabria en todo el país, ya que hace años que el grueso de sus operaciones se hace fuera.
Hay otros factores que añaden atractivo para cualquier comprador. Bancantabria, que en las últimas semanas parece estar de moda, con sendos premios a su gestión de las revistas ‘Dinero’ y ‘Dirigentes’, ha desarrollado una tecnología informática propia con la que no sólo se autoabastece, sino que la está vendiendo a otras entidades del sector. Unos productos que pocos más están en condiciones de aportar.
Pero hay también un factor de oportunidad. En la medida que pierda fuerza el negocio inmobiliario, el terreno de juego más disputado por las entidades financieras va a ser el servicio a las pymes y las cajas que no se han subido aún al carro de la financiación especializada tendrán problemas. Société Générale y Fortis saben que Bancantabria puede ser la plataforma a la que algunas de ellas desearán subirse y, para ambos, poder añadir aliados en su operativa española es muy importante.
Société Générale es un banco casi tan grande como el Santander, y el pasado año obtuvo unos beneficios de 3.500 millones de euros, pero su sucursal de financiación especializada en España no pasa de ser discreta. Unas circunstancias no muy distintas a las de Fortis.
Ambos grupos impondrán, con casi total seguridad, el mantenimiento del equipo humano de Bancantabria, encabezado por Antonio Huesca, ya que es uno de los que trabaja con mejores ratios de todo el sector. Han sido los propios ejecutivos de Bancantabria los que han estado al frente de todos los contactos con las entidades interesadas en la operación, en los que no ha intervenido ningún banco de negocios, como suele ser habitual en estos casos.