Ayuntamientos (R-S) (Suelo Industrial)
RAMALES DE LA VICTORIA
Entre los recursos turísticos en alza, la explotación de cavidades con vestigios prehistóricos o por interés de los espeleólogos, es uno de los que cuentan con mayor potencial. Pocos municipios tienen la riqueza que posee Ramales, que alberga en su entorno uno de los principales patrimonios subterráneos de España. La extensa red de cavidades de la zona, entre las que destacan Covalanas, El Mirón o Cullalvera, han sido aprovechadas por la Mancomunidad de Municipios del Alto Asón para poner en marcha un Plan de Dinamización Turística cuyos efectos comienzan ya a percibirse.
Está previsto que en Ramales se cree el Parque Empresarial del Alto Asón, un polígono de 194.000 m2 ubicado en la mies de Riancho (Gibaja). El Gobierno cántabro lo calificará como proyecto singular de interés regional para agilizar la puesta en marcha de este área industrial, que dará servicio a todos los municipios de la zona. La iniciativa, cuyos primeros pasos se dieron en 2002, cuenta con el rechazo de los grupos ecologistas por entender que esa mies, de elevado valor ambiental, es la base de la cabaña ganadera del valle.
En Ramales de la Victoria se ubica precisamente una de las grandes cooperativas ganaderas de la región, Valles Unidos del Asón, a la que están asociados 450 ganaderos. Está a la espera de que se habilite suelo industrial en la zona para trasladar sus actuales instalaciones del barrio de Vegacorredor, en donde ya no puede expansionarse.
RASINES
El municipio mantiene todavía un importante sector primario, que sigue siendo uno de los principales motores económicos del valle.
También el turismo asociado al patrimonio arqueológico y subterráneo es un recurso en alza. En Rasines se encuentra la cueva del Valle, una de las mayores cavidades del país, con 60 kilómetros de longitud. Esta cueva esta integrada en la Red de Cavidades del Alto Asón, una iniciativa de la Mancomunidad que agrupa a los municipios de la zona para poner en valor su riqueza geológica.
Un rasgo histórico de Rasines es el de haber sido cuna de importantes estirpes de canteros, a cuyo arte se deben algunas de las obras más destacadas del Renacimiento en España.
A pesar de su impronta ganadera, Rasines, bien comunicado con la Autovía del Cantábrico por la N-609, quiere contar también con suelo industrial. El Ayuntamiento trasladó el pasado año al Gobierno cántabro el proyecto para situar en la zona de Once Puertas un polígono con una superficie de un millón de metros cuadrados, que resolvería la carencia de suelo industrial en la zona oriental de Cantabria.
REINOSA
Convaleciente aún del traumático proceso de desindustrialización de los años ochenta, Reinosa afronta su futuro con la esperanza puesta en el progresivo asentamiento de empresas en el desaprovechado polígono de La Vega. A pesar de ser un suelo fuertemente subvencionado, y de la tradición de Reinosa como centro fabril, su comercialización no ha respondido hasta ahora a las expectativas que despertaba su excelente ubicación, muy próxima a la carretera nacional Santander-Palencia. Actualmente, el índice de ocupación de los terrenos industriales del Polígono de La Vega, pertenecientes al Sepes, es del 41,77%.
La terminación de la Autovía de la Meseta puede ser el revulsivo, al aumentar el número de empresas que han mostrado interés por el polígono. En el último año se han asentado allí firmas agroalimentarias de nuevo cuño, como Anchoas y Productos del Cantábrico. También proyectan hacerlo empresas como Vicorgilta, especializada en productos para la seguridad laboral, que trasladará hasta el polígono de La Vega sus instalaciones de Maliaño. Otro proyecto que espera para su plasmación es el de la construcción de una planta de biodiésel. Iniciativas que unidas a las grandes fábricas tractoras de la zona, como Sidenor o Cantarey, pueden ser el inicio de la esperada recuperación industrial de la comarca campurriana.
REOCIN
Durante más de un siglo, la economía del municipio se ha caracterizado por la explotación de la gran riqueza mineral de su subsuelo, que albergaba uno de los mayores yacimientos de zinc del país. Tras el cese de la actividad de AZSA, en 2003, Reocín afronta su futuro convertido en un centro residencial y con ambiciosos proyectos para aprovechar su estratégica ubicación –en el cruce de las dos autovías que traviesan la comunidad– para potenciar su crecimiento urbanístico y comercial. También está prevista la variante que comunicará Puente San Miguel con Santillana.
Situada en el área de influencia de Torrelavega, Reocín ha conocido en los últimos años un proceso de expansión como alternativa residencial de calidad para los habitantes de la capital del Besaya, especialmente en Puente San Miguel. Este crecimiento se podría ver notablemente reforzado si se lleva adelante el proyecto para desarrollar, entre la antigua carretera de Helguera y la Autovía del Cantábrico, un plan parcial que contempla la construcción de 654 viviendas así como de un centro comercial de 45.000 metros cuadrados.
Reocín contará en un futuro próximo con las posibilidades que brinda la recuperación de los antiguos terrenos de la mina, en los que el Gobierno cántabro proyecta crear un parque industrial de 800.000 metros cuadrados.
RIBAMONTAN AL MAR
El municipio afronta un cambio en el modelo de desarrollo que ha sustentado durante décadas la economía local, ya que ha dependido históricamente, y en mayor medida que otras zonas de Cantabria, de la ganadería de leche y aún hoy, con solo quince granjas, alberga las mayores explotaciones ganaderas de la región y concentra la mayor cuota lechera de Cantabria.
El futuro pasa por aprovechar la calidad de los recursos naturales, entre los que se encuentran algunas de las mejores playas de Cantabria, para potenciar la proyección turística del municipio. El impedimento puesto por el POL a la ubicación inicialmente prevista de un campo de golf y 400 viviendas, no ha desanimado la aparición de un nuevo proyecto, de la mano de un grupo inversor ligado a la banca andorrana, con un planteamiento que incluye dos campos de golf, dos hoteles, un centro de talasoterapia, un centro hípico y viviendas.
RIBAMONTAN AL MONTE
El predominio de la actividad agropecuaria sigue siendo la seña de identidad de Ribamontán al Monte, donde se concentran algunas de las mayores explotaciones ganaderas de la región. A pesar de su carácter intensivo y de la reducción del número de granjas, esta ocupación tradicional todavía da empleo a una cuarta parte de su población activa.
El municipio no cuenta con suelo industrial, pero está bien comunicado por la Autovía del Cantábrico, que lo atraviesa, con los polígonos que circundan la bahía de Santander.
El sector terciario es la principal fuente de ingresos de su economía, destacando los establecimientos de hostelería que se han creado en Villaverde de Pontones. Aunque no se trate de un municipio turístico, se ha producido un cierto eje residencial entre este núcleo y el de Cubas.
Ribamontán cuenta con un importante patrimonio arqueológico prehistórico en las cavidades situadas en el monte Garma.
RIONANSA
La calidad de sus recursos ambientales y paisajísticos, preservados por una agreste topografía, hacen de Rionansa uno de los municipios de Cantabria con mayor proyección en el campo del turismo rural. La reciente apertura de la Cueva de El Soplao, situada bajo el macizo de La Florida, y llamada a ser uno de los mayores reclamos turísticos de Cantabria, abre tanto para este municipio como para los de Herrerías y Valdáliga, grandes posibilidades de desarrollo turístico. No en balde se confía en que la cueva, que estará abierta todo el año, atraiga hasta esta zona de Cantabria a unos 300.000 visitantes al año.
Desde el punto de vista industrial, lo más relevante de Rionansa es la explotación hidroeléctrica que Saltos del Nansa hace, desde 1941, de la cuenca de este río. Una explotación criticada por los grupos ecologistas por afectar al caudal mínimo ecológico del río y por el obstáculo que representa la presa de Palombera para la reproducción de los salmones.
La ganadería es otro de los rasgos de identidad del municipio, con una importante presencia de la raza tudanca y la notable Feria de San Miguel. Es este uno de los hitos de un ayuntamiento eminentemente rural, que debe afrontar un importante problema de envejecimiento y un grave riesgo de despoblamiento.
RIOTUERTO
El presente del municipio trasmerano de Riotuerto poco tiene que ver con su gloriosa historia industrial, que se remonta a 1650, cuando fue elegido para albergar una fábrica de cañones que surtió de artillería a la armada española hasta su cierre en el siglo XIX.
De aquella actividad, que supuso la puesta en marcha en La Cavada de los primeros altos hornos que se instalaron en España, quedan vestigios de arqueología industrial y la bella portalada que daba acceso a la Real Fábrica de Cañones.
También es historia el recuerdo de otro importante centro fabril, La Montañesa Textil S.A, dedicada a la fabricación de tejidos e hilados de algodón, que tras más de un siglo de actividad cerró sus puertas en 1960.
La industria moderna tiene hoy una escasa presencia en Riocorvo, salvo en el apartado agroalimentario, en el que destaca la quesería Tomás Ruiz.
Con un sector servicios poco relevante y un incipiente turismo, las actividades agropecuarias protagonizan el tejido económico local, dando empleo a cerca de la cuarta parte de la población activa.
LAS ROZAS DE
VALDEARROYO
El municipio de las Rozas de Valdearroyo está marcado por la presencia del embalse del Ebro, cuya construcción determinó en buena medida el destino económico de este territorio. La inundación de las tierras de labor y pastizales, obligó al abandono de la tradicional actividad agropecuaria de la zona, en la que subsisten explotaciones dedicadas a la ganadería de carne. El núcleo industrial de Reinosa fue la única alternativa para los habitantes de este municipio. Otro punto generador de empleo lo constituyen las explotaciones de arena en la cercana localidad burgalesa de Arija.
Aunque todavía está poco desarrollado, el sector terciario ha generado varios pequeños negocios hosteleros en el entorno del pantano del Ebro.
En la península de La Lastra existe un centro de interpretación medioambiental gestionado por la Fundación Alto Ebro, que podría jugar un importante papel como referente para los turistas que visitan la zona.
RUENTE
La naturaleza tiene un protagonismo absoluto en los recursos económicos que sustentan al municipio de Ruente. Situado en pleno corazón del Parque Natural del Saja, el atractivo paisajístico y los recursos naturales de la zona son, junto con la gastronomía, la base de un importante sector terciario formado por los numerosos establecimientos hosteleros que se han creado en el municipio. Localidades como Ucieda o Ruente son un poderoso reclamo para los turistas que acuden a Cantabria y forman parte de una de las rutas gastronómicas más visitadas en fin de semana.
En el término de Ruente se encuentran algunos de las importantes bosques de hayas y robles de toda la región, que cobijan una variada fauna. Una actividad económica importante es todavía la derivada de los aprovechamientos forestales de la zona, que han permitido la consolidación de una industria del mueble en la comarca, especialmente en el vecino municipio de Cabezón de la Sal.
Ruente mantiene también una significativa actividad agropecuaria, basada en las explotaciones de ganado vacuno.
RUESGA
Con un perfil demográfico envejecido y una alta tasa de emigración, Ruesga mantiene la economía tradicional de los municipios rurales de montaña: un modelo basado en actividades agropecuarias y en el aprovechamiento de sus recursos madereros. Así, el sector primario aglutina a más de la mitad de la población activa.
La puesta en valor de sus recursos naturales puede ser el factor que permita una dinamización del municipio. De hecho, en torno a la amplia red de cavidades de la zona, se ha formado ya un incipiente turismo atraído por la espeleología.
Más repercusión puede tener el hallazgo de aguas termales, que ha dado pie a un ambicioso proyecto: la construcción de un complejo turístico que se ubicará en una extensión de 900.000 m2 en los pueblos de Ogarrio y Valle, en el que se contempla la construcción de un balneario, un campo de golf, un hotel y una zona residencial.
El agua mineromedicinal de la zona ha suscitado también el interés de una empresa embotelladora, por lo que su comercialización podría suponer importantes ingresos.
RUILOBA
Estratégicamente situado entre Santillana del Mar y Comillas, lo que antaño era un municipio especialmente ganadero, ha evolucionado hacia el desarrollo de una importante infraestructura turística. Hoteles, restaurantes y cámpings generan buena parte de los empleos locales.
Aunque Ruiloba siempre ha sido muy respetuosa en la conservación de su arquitectura tradicional, la construcción también se ha beneficiado del interés que despierta este municipio para quienes buscan una segunda residencia en la costa. Este sector es, tras el terciario, el que cuenta con mayor porcentaje de empleo entre la población activa (28%).
Aunque la industria no es relevante, destaca la presencia de una piscifactoría para la producción de rodaballo (Rodecan) situada en el barrio de Fonfría. La buena acogida de mercados como el italiano ha animado a sus nuevos propietarios, la firma vasca Rodenor Cultivos, a ampliar las instalaciones con la construcción de una nueva piscina, lo que le ha permitido duplicar la producción de rodaballos hasta alcanzar las 300 toneladas al año.
SAN FELICES DE BUELNA
La industria tiene un peso determinante en la economía de San Felices de Buelna, que alberga en su término a importantes empresas de fundición de metales y de fabricación de piezas para la automoción. El futuro de las empresas del Grupo Fundicobesaya (Greyco, Veta y Meibe), en peligro tras la suspensión de pagos a las que les abocó su antigua dirección, parece bien encaminado tras su adquisición por un grupo de industriales vascos. Otra empresa importante por el número de empleos que genera en la zona es Bosch Sistemas de Frenado.
San Felices, como su vecino de Los Corrales, está a la espera del proyecto del parque industrial del Valle de Buelna, un área de más de un millón de metros cuadrados con otro anexo semejante para zonas de esparcimiento y construcción de viviendas sociales.
Otro gran proyecto que dinamizará la comarca es la remodelación de la carretera que une Los Corrales con Puente Viesgo, estratégica para conectar la Autovía a la Meseta y Nacional Santander-Burgos.
También se espera dotar de contenido a la Torre Pero Niño, cuyas obras de rehabilitación concluyeron en 2003, para relanzarla como centro de interpretación histórica y punto de información turística.
SAN MIGUEL DE AGUAYO
El rasgo más significativo de este pequeño y despoblado municipio de sólo 155 habitantes es el de albergar el mayor centro de producción hidroeléctrica de la región, la central de Aguayo. Su escarpada orografía fue aprovechada en los años veinte del pasado siglo por Viesgo para construir el embalse de Alsa o Torina, cuyo salto alimenta a tres grupos generadores de 15.200 kw. Conectado a él se construyó un nuevo embalse –concluido en 1983–, el de Mediajo, conocido también como Salto de Aguayo. Esta central está equipada con cuatro grupos para la generación de energía eléctrica de 85.000 kw cada uno.
Por lo demás, las actividades agropecuarias son la principal ocupación de los habitantes de San Miguel de Aguayo, que tienen en la cercana Reinosa la cabecera de comarca en la que proveerse de servicios.
SAN PEDRO DEL ROMERAL
El municipio pasiego de San Pedro del Romeral mantiene su tradicional vinculación con la actividad ganadera, aunque el paso del tiempo ha modificado el peculiar sistema de explotación semitrashumante que caracterizaba a esta comarca. Ahora, las explotaciones de ganado semiestabulado ocupan todavía al 50% de la población activa de este municipio.
La ganadería de leche es también la base sobre la que se pretende asentar un pequeño proyecto industrial agroalimentario. Para aprovechar los excedente de esta materia prima, un grupo de ganaderos planea poner en marcha una fábrica de queso que podría llegar a producir 500 kilos al día.
La única industria existente en la actualidad en San Pedro del Romeral es la dedicada a la extracción y comercialización de piedra arenisca para su uso en construcción.
SAN ROQUE DE RIOMIERA
Este enclave pasiego, situado en la parte alta del Miera, mantiene su carácter predominantemente ganadero y su forma de vida tradicional, con parte de sus pobladores –520 vecinos censados–, dispersos en las numerosas ‘cabañas vividoras’ con que cuenta el municipio. Una preocupación compartida por el Ayuntamiento y la Consejería de Ganadería es, precisamente, asegurar que esas cabañas tengan unas condiciones mínimas de habitabilidad, para lo que se ha puesto en marcha un plan de ayudas.
En la reutilización de estas cabañas pasiegas –de las que en el municipio se han contabilizado más de 500– rehabilitándolas como segunda residencia o para dedicarlas al turismo rural, se basa también la esperanza de San Roque de Riomiera para conservar y sacar partido de este patrimonio.
Otro proyecto es el de la creación de un Centro de Interpretación de la Cultura Pasiega en La Pedrosa, que será financiado por la Consejería de Cultura.
SAN VICENTE DE LA BARQUERA
Situado en un escenario privilegiado, junto al parque natural de Oyambre, la historia reciente del municipio está ligada a las complicaciones urbanísticas derivadas de los errores cometidos en la regulación de las normas de protección del parque desde su creación en 1988. La carencia de un PORN, todavía en fase de redacción, ha dado pie a varias sentencias judiciales anulando el planeamiento municipal y ha frenado, de paso, la posibilidad de que se produjese un desarrollo desmesurado en una zona de gran interés inmobiliario.
No obstante, la promoción de viviendas soporta en gran medida la economía del municipio, cuyo desarrollo se ha visto favorecido por la entrada en funcionamiento de la Autovía del Cantábrico.
La presencia de la industria es poco relevante y se resume en algunas conserveras. Una de las consecuencias del retraso en el planeamiento urbano es la inexistencia de suelo industrial, aunque existe desde antiguo un proyecto para crear un polígono de servicios en la localidad de Abaño.
La pesca, un recurso que tuvo un gran peso en la villa, se encuentra hoy en declive, mientras que la ganadería mantiene todavía una presencia notable.
SANTA CRUZ DE BEZANA
Situado a tan sólo ocho kilómetros de Santander, el municipio de Santa Cruz de Bezana ha conocido en los últimos años uno de los mayores procesos de expansión demográfica de Cantabria. Actualmente, cuenta con 10.200 habitantes, y las previsiones apuntan que, a medio plazo, esa población podría duplicarse. Uno de los núcleos de mayor crecimiento será Mompía, donde se proyecta construir siete urbanizaciones que supondrán la llegada de más de mil personas a esta pedanía, de tan sólo 300 habitantes.
El evidente riesgo de convertirse en ‘ciudad dormitorio’ que acecha a las principales localidades del municipio quizá pueda atemperarse, ya que el Ayuntamiento ha incluido en el nuevo PGOU un proyecto para construir un polígono industrial de 500.000 m2. Bezana cuenta actualmente con dos polígonos ya saturados, el de Santa Cruz y el de Otero. Muy cerca, aunque en terrenos pertenecientes a Camargo, se sitúa una amplia zona industrial y de servicios, con polígonos como el de la Esprilla.
La belleza de su zona costera, con playas como San Juan de la Canal y Covachos, ha impulsado también la creación de un sector hostelero que supone, junto a los establecimientos comerciales creados en Santa Cruz de Bezana, una importante fuente de ingresos para el municipio.
STA. MARIA DE CAYON
La economía de este municipio pasiego gira en la órbita de la presencia en su territorio de una empresa de la importancia de la multinacional Nestlé, que cuenta con una fábrica en La Penilla desde hace cien años. Esta planta industrial genera cerca de 750 empleos, que suponen al año 25 millones de euros en salarios, por lo que sus efectos económicos van más allá del ámbito puramente municipal. Nestlé recoge y transforma el 9% de la leche producida en Cantabria (unas 60.000 toneladas al año), una materia prima que recibe de 260 explotaciones suministradoras y por la que paga 26 millones de euros.
La actividad ganadera no es, sin embargo, muy relevante en Santa María de cayón, ocupando sólo al 9% de su población activa. Más importancia tiene el sector terciario (46%) basado en el comercio minorista y en la hostelería.
El municipio cuenta con un rico patrimonio arquitectónico, con iglesias románicas como la de San Andrés, en Argomilla, o la de Santa María de Cayón, y conjuntos urbanos bien conservados, como los de Esles o Lloreda, donde abundan las casonas blasonadas.
SANTANDER
Como gran núcleo urbano que concentra en su área de influencia a la mitad de la población de Cantabria y todos los grandes centros administrativos, Santander es un municipio cuyo tejido económico depende básicamente del sector servicios y del comercio.
Santander es un destino vacacional clásico entre los turistas de nuestro propio país, por lo que cuenta con un notable equipamiento hotelero, al que se unen numerosos establecimientos de restauración y locales de ocio. Todo ello conforma un potente sector terciario como principal recurso económico.
A pesar de la carencia de suelo industrial, que imposibilita el asentamiento de nuevas empresas, y del interés de algunas de las que existen por trasladarse fuera del municipio –para poder expansionarse o rentabilizar mejor su suelo–, Santander acoge todavía en su término municipal a importantes empresas. Es el caso de GSW (del Grupo Celsa), la antigua Nueva Montaña Quijano, o de Saint Gobain Canalización. El censo de las industrias asentadas en la capital se reparte entre los polígonos de Candina, Nueva Montaña, El Campón y el de Raos, que comparte con Camargo.
Santander cuenta especialmente con el importante motor económico que supone la actividad de su puerto, especializado en el movimiento de graneles y, cada vez más, en el tráfico de automóviles.
SANTILLANA DEL MAR
Paradigma del turismo monumental, gracias a la bien conservada traza medieval de su casco urbano, la capital de Santillana del Mar es un claro ejemplo de evolución económica desde las tradicionales actividades agropecuarias del municipio, hacia su práctica dependencia de sector turístico.
Por si no bastara con la calidad arquitectónica de la villa, en donde sobresale la Colegiata de Santa Juliana, una de la cumbres del románico en España, la proximidad de la Cueva de Altamira añade un atractivo difícilmente igualable. Sin embargo, aunque la apertura del Museo de Altamira ha logrado importantes cifras de visitantes, esta afluencia no parece que haya tenido la repercusión que se esperaba en la infraestructura hotelera de Santillana.
Altamira sí genera ingresos directos al Ayuntamiento, que percibe un canon del Estado por la cesión de la cueva en 1977. En 2003, supuso un ingreso en las arcas municipales de 255.000 euros, aunque el municipio planteó tiempo atrás la posibilidad de exigir el cincuenta por ciento de los ingresos que genera el yacimiento arqueológico, tal como se recoge en el contrato de cesión.
El municipio conserva una actividad ganadera residual, y algunas pequeñas industrias de tipo artesanal que dan salida a sus productos en las numerosas tiendas de regalos abiertas en Santillana.
SANTIURDE DE REINOSA
Este pequeño municipio campurriano, cuya población ha descendido hasta los 344 habitantes, vive, al igual que otros municipios de la zona, fundamentalmente del sector primario. Las actividades agropecuarias son la mayor fuente de ingresos de Santiurde de Reinosa, y las que generan mayor empleo, con cerca de un 40% de su población activa ocupada en tareas ganaderas y, en menor medida, en el cultivo de herbáceos.
El sector servicios es la segunda fuente de empleo del municipio, con un 30,1% de la población activa. Destaca en este apartado la existencia de un albergue y una residencia geriátrica. El empleo industrial se ubica en el cercano núcleo de Reinosa, que sirve también de centro de servicios para la comarca.
Como ocurre en otros municipios de Campoo, Santiurde cuenta con una muestra destacada de arquitectura románica en la Iglesia de San Andrés en Rioseco.
SANTIURDE DE TORANZO
Situado junto a la vía de comunicación que enlaza Santander con la Meseta a través del puerto de El Escudo, el Valle de Toranzo mantiene todavía un papel preeminente para sus explotaciones ganaderas. Este sector conoció una gran especialización láctea y todavía hoy mantiene a cerca del 19% de la población activa.
El empleo industrial de la zona se concentra en Corvera de Toranzo, con empresas como el aserradero de José Sáiz o la industria láctea de El Buen Pastor.
La mejora del enlace con el valle de Buelna acercará a Santiurde de Toranzo a ese importante núcleo industrial, en el que está previsto además la creación de un macropolígono de un millón de metros cuadrados.
La proximidad de Puente Viesgo y de su importante oferta hostelera es otro de los focos de empleo para los habitantes de este municipio.
SANTOÑA
La historia económica de Santoña esta íntimamente ligada a su puerto pesquero, uno de los más importantes de la Cornisa Cantábrica. En torno a él se fue creando desde el siglo XIX una potente industria semiconservera que, junto con las empresas instaladas en las vecinas Laredo y Colindres, produce el 70% de la anchoa de España.
Los malos resultados de las últimas costeras de bocarte arrojan serias incertidumbres sobre el futuro inmediato del sector, que basa su prestigio en la elaboración de anchoa. Muchas empresas han emprendido un tímido proceso de diversificación, ampliando su gama con productos más elaborados, como patés de pescado o platos precocinados. Más difícil es la penetración en el mercado de la conserva, dominado por las industrias gallegas y vascas.
Actualmente, son cerca de cuarenta las fábricas y pequeños obradores de conservas y semiconservas (anchoa) ubicadas en la villa santoñesa, en las que trabajan 800 personas, el 10,5% de su población activa. Comparado con otros municipios, la tasa de actividad femenina es muy alta, debido a la relevante presencia de mujeres en el sector conservero.
El peso la hostelería y de los servicios es menos significativo en Santoña que en otras villas costeras, aunque la profunda remodelación que se está llevando a cabo en su frente marítimo y la recuperación de espacios urbanos propiciada por el traslado de las industrias conserveras al nuevo polígono de Las Marismas, cambiará la fisonomía de la villa, abriendo posibilidades de promoción turística todavía inéditas.
SARO
Desde el punto de vista económico, el pequeño municipio de Saro responde al modelo tradicional de la comarca de Pisueña en la que se ubica, en el histórico valle de Carriedo. Así, predominan los empleos en actividades agropecuarias, que dan trabajo al 45,5% de su población activa, cuando la media regional es de apenas el 6%. Las explotaciones de esta zona, especializadas en la producción lechera, se caracterizan por aplicar todavía un modelo extensivo, aprovechando las grandes superficies de pasto.
En este sector primario cabe destacar, también,la piscifactoría que existe en el río Llerena.
Ni la industria ni el sector servicios, tienen apenas presencia en Saro, que acusa desde el pasado siglo un saldo migratorio negativo. En la actualidad cuenta con 525 habitantes, con un promedio de edad elevado. Los habitantes de Saro que desempeñan sus trabajos en esos sectores lo hace en municipios próximos como Selaya, Santa María de Cayón o Castañeda.
SELAYA
Municipio eminentemente ganadero, como toda la comarca del Pisueña, Selaya es también el centro administrativo y de servicios del valle, lo que explica que el sector servicios se haya convertido en la actividad económica con más empleo, ya que ocupa el 42% de la población activa.
Desde el punto de vista industrial, destaca la presencia de un importante número de pequeñas empresas agroalimentarias, dedicadas a la fabricación artesana de productos tradicionales como el sobao y la quesada.
Actualmente, se encuentra en estudio la construcción de un polígono industrial en la recta de Pola, entre los municipios de Selaya y Villacarriedo, que abarcaría una superficie total de 120.000 metros cuadrados. Desde ambos ayuntamientos se estima que en la zona existe una demanda de suelo industrial de unos 76.000 metros cuadrados.
La inclusión del polígono en los planes de urbanismo de ambos ayuntamientos no es, sin embargo, bien vista por todos los habitantes de la zona, que argumentan que se pretende ubicar en una pradería demasiado visible desde cualquier lugar del valle, lo que perjudica otros usos de este territorio aún bien conservado.
SOBA
El papel que juegan las explotaciones ganaderas en la economía de Soba queda reflejado por el hecho de que este municipio tiene asignada la segunda mayor cuota lechera de Cantabria y concentra el mayor número de reses de vacuno de la comunidad. Así, el sector agropecuario es su principal fuente de recursos, al que se dedica cerca del 60% de su población activa.
Un dato destacable es la baja densidad de población. 1.665 habitantes para una superficie de 241 kilómetros cuadrados y su dispersión en 27 poblaciones de reducido tamaño hacen de Soba uno de los municipios más despoblados de Cantabria.
La importancia de los recursos naturales con que cuenta, está dando paso a una diversificación de su economía hacia el sector terciario. La existencia en su territorio de parajes tan singulares como el Parque Natural de los Collados del Asón, con la espectacular cascada que da origen a este cauce fluvial, empiezan a convertir a Soba en uno de los destinos del turismo rural.
Su rico patrimonio subterráneo, que representa el 25% de las cavidades de Cantabria, es otro de los alicientes turísticos que comienzan a rendir beneficios en toda la zona del Alto Asón.
SOLORZANO
Aunque el peso del sector agropecuario en el municipio trasmerano de Solórzano es uno de los más elevados de Cantabria, sus responsables municipales quieren complementarlo con la creación de suelo industrial donde asentar algunas iniciativas empresariales que se han interesado por el lugar.
Situado a tan sólo cuatro kilómetros de la Autovía Santander-Bilbao, y a mitad de camino de dos de los grandes centros industriales de Cantabria, el entorno de la bahía de Santander y el estuario del Asón, el Ayuntamiento de Solórzano intenta desde hace tiempo la creación de un polígono de siete hectáreas en el único llano existente en el valle. Al estar declarado como monte de utilidad pública, es requisito previo que el Gobierno cántabro lo desafecte, una petición que se formuló hace más de dos años a través de la Dirección General de Montes.
Un rasgo anecdótico de este municipio es el de haber acogido el pasado año el primer consejo de Gobierno que se ha celebrado fuera de la sede oficial de Puertochico. Una iniciativa que supuso el inicio de ‘consejos de carácter itinerante’, anunciado en su día por el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. El consejo de Gobierno se celebró en el albergue juvenil que en su día fue residencia de verano del presidente de Antonio Maura y hoy es propiedad del Ejecutivo regional.