Mercadona consigue locales para abrir en Camargo, Astillero y Torrelavega
La firma valenciana no sólo ha conseguido equipararse en volumen de ventas a las grandes cadenas de hipermercados y supermercados, sino que ya sólo tiene a Carrefour por delante. El pasado año facturó 13.986 millones de euros, con unos beneficios netos de 336. Cantabria es, por el momento, su última frontera y solo le resta el País Vasco y Navarra para tener presencia en todo el territorio nacional.
A Cantabria llegó hace tres años con la apertura de un establecimiento en la calle Castilla, de Santander, una tienda relativamente atípica, puesto que no cuenta con aparcamiento, como el resto, pero en la capital de Cantabria no es fácil elegir, porque los únicos locales de un tamaño suficiente como para cubrir las necesidades de Mercadona suelen ser los ocupados por concesionarios de automóviles. La compañía, a pesar de todo, va a conseguir subsanar la carencia de esa primera tienda de Santander, ya que acaba de adquirir un local contiguo al supermercado, donde construirá un pequeño parking.
Su segunda apertura en Cantabria se produjo en Reinosa, en un edificio exclusivo –su opción preferida– con aparcamiento y una sala de ventas de 1.521 m2. Un solar de El Alisal le permitió repetir la fórmula en Santander, aunque la compañía sigue buscando la forma de volver a entrar en el casco urbano, donde no hay demasiadas oportunidades de hallar lo que necesita.
Personalidad propia
Mientras tanto, el crecimiento se va a sustanciar en las poblaciones limítrofes. Ya ha encontrado locales en Camargo y en Astillero, donde tendrán lugar las próximas aperturas, y acaba de cerrar un acuerdo en Torrelavega, para ocupar la sede de Ballestas y Basculantes Martín en Los Ochos (Sierrapando), una zona donde ha surgido un gran área comercial. Martín ha dejado este emplazamiento para reubicarse en el nuevo polígono industrial de Tanos-Viérnoles y, de esta forma, Mercadona ha podido conseguir un edificio entero en alquiler, como en El Alisal o en Reinosa, con unas 120 plazas de aparcamiento.
Por el momento, la cadena tiene una modesta cuota del 3% en el mercado cántabro y una plantilla de 135 personas, todas con contratos fijos, que se incrementará cuando se produzcan estas aperturas, aunque no hay demasiadas oportunidades para alcanzar a las dos principales marcas de supermercados de la región (Lupa y BM), que tienen redes muy tupidas y también mantienen estrategias de expansión.
Mercadona es una cadena con personalidad propia, tanto por su política de productos y de personal como por la de marketing, ya que no tiene ofertas ni hace publicidad. Las cuatro marcas propias de la compañía (una por cada línea de producto) suponen ya más de la mitad de las compras de los clientes, algo que Mercadona atribuye a la relación calidad-precio que ha conseguido. Del volumen de ventas que propicia puede dar idea el hecho de que la fábrica que Lactiber va a construir en Renedo se dedicará exclusivamente al envasado de leche ‘Hacendado’, la marca de Mercadona.