Ono alcanza los 50.000 clientes en Cantabria
Seis años después de iniciar su actividad en Cantabria, una comunidad que albergó el primer sistema de cable tendido por Ono, la operadora de telecomunicaciones ha alcanzado en la región la cifra de 50.000 abonados. Con 150.000 viviendas por cuya fachada pasa el cable –una infraestructura que ha requerido una inversión de cien millones de euros–, Ono cubre ya las dos terceras partes del territorio de la comunidad autónoma. Cuando dentro de dos años complete la red de cable, los servicios de esta operadora de telecomunicaciones serán accesibles para las tres cuartas partes de la población, aunque para ello deberá invertir otros 30 millones de euros.
1.500 empresas
La operadora de cable ha tenido más éxito en los hogares que en las empresas, gracias a los ‘paquetes’ de servicios integrados (televisión, internet y teléfono). Esta diferente receptividad (en las empresas sólo tiene 1.500 abonados), es achacada por el presidente de Ono, Eugenio Galdón, a la actitud más conservadora de las compañías, reacias a abandonar a su tradicional proveedor de telecomunicaciones. Sin embargo, Galdón percibe que esa actitud está empezando a cambiar: “La empresa ha tenido una actitud más distante en relación con los nuevos operadores –señala el presidente de Ono–, pero tenemos la sensación de que la relación de Ono con las empresas está eclosionando ahora”.
A pesar de que la telefonía tiende a convertirse en un recurso para atraer nuevos abonados más que una auténtica línea de negocio, la facturación de la operadora no se ha resentido de la gratuidad de las llamadas locales. “Los ingresos medios de Ono siguen subiendo trimestre a trimestre –señala Eugenio Galdón–, ya que aunque cada uno de nuestros servicios desciende de precio, nuestros usuarios cada vez suscriben más servicios como, por ejemplo, el pago por visión”.
Cada uno de los clientes de Ono en Cantabria contrata al menos dos servicios y la factura media de un abonado se sitúa ya en los 53 euros al mes (8.800 pesetas).
Liderazgo compartido en banda ancha
La banda ancha es uno de los servicios con mayor proyección. También en este campo Ono cuenta con una presencia muy relevante en Cantabria con aproximadamente la mitad de los 40.000 usuarios que en la comunidad autónoma están abonados a las líneas de alta capacidad. El otro 50% ha optado por el sistema ADSL de Telefónica.
Sin embargo, en este campo sí hay algunas diferencias entre ambas operadoras. Mientras que más de una tercera parte de los clientes de Ono contratan la banda ancha, en el caso de Telefónica el porcentaje es por el momento del 8%. Una diferencia que puede deberse al tipo de clientela o al modo como se comercializa esta oferta que, en el caso de Ono, va integrada en un ‘paquete’ de servicios, algo que Telefónica no puede hacer por el momento.
Ono se comprometió al obtener la licencia de operador regional de cable a completar la red cántabra en diez años. En la actualidad está cableando Renedo, Cartes, Laredo, Limpias, Ampuero y Liencres. A medida que avanzan los tendidos hacia poblaciones de menor tamaño o más alejadas, el coste por cliente potencial es mayor y la operadora pronto se enfrentará al problema de tener que cablear núcleos muy pequeños donde el retorno de la inversión es imposible. Por este motivo, hace tiempo que negocia con el Gobierno cántabro el uso de tecnologías alternativas para conectar estos pueblos, a los que previsiblemente la señal de la operadora no llegará por cable, un procedimiento demasiado caro, sino por ondas. Ya en la extensión de la telefonía rural, Telefónica tuvo que optar por el sistema de ondas de radio para llegar a los puntos más distantes a un precio razonable.