El puente del Parque Tecnológico, icono de una nueva Cantabria
“El puente no sólo va a ser el emblema del Parque Tecnológico, sino que se va a convertir en un icono en Cantabria”. Esa es la opinión de la vicepresidenta regional Dolores Gorostiaga sobre la S-20. El puente atirantado, diseñado por el ingeniero Juan José Arenas y construido por Ascan, ya está concluido. A partir de ahora cumplirá una función simbólica de puerta de acceso al Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (PCTCAN) y a la ciudad, en consonancia con los valores de futuro que quiere transmitir.
El nuevo puente se ha construido en paralelo al existente, cuya demolición ya se ha iniciado, ya que por trazado y cota chocaba con el planeamiento del Parque.
En el diseño se han tenido en cuenta tanto las previsiones futuras de uso (ya que por el momento van a ser escasas) como una posible ampliación de los carriles de la autovía S-20 que atraviesa. Por ese motivo tiene una doble calzada y luz suficiente (el espacio entre los apoyos) para que la autovía disponga de espacio de recrecimiento en ambos márgenes.
La obra ha costado 4,8 millones de euros y ha incluido la urbanización del vial norte del PCTCAN.
El diseño de Arenas, padre del puente sevillano de La Barqueta que se convirtió en el símbolo de la Expo 92, ha buscado la consonancia con los valores que representa el Parque Científico y Tecnológico.
Como muchos de los puentes modernos, donde se busca algo más que la utilidad de paso, es atirantado, pero en este caso con una estructura asimétrica. Todos los tirantes parten de un único mástil, situado en el lado norte de la autovía, que está levemente inclinado hacia el frente. El mástil recibe tres planos de tirantes, uno principal, frontal, y dos abiertos en la retenida, anclados al contrapeso en los laterales de la calzada.
Los trabajos han concluido con los remates estéticos y la preceptiva prueba de carga, previa a la futura apertura al tráfico, para comprobar su estabilidad y comportamiento técnico. No obstante, la entrada al Parque Científico y Tecnológico por el nuevo puente se pospondrá hasta que las obras de urbanización estén más avanzadas, por motivos de seguridad, ya que el constante tráfico de vehículos pesados por los viales podría poner en peligro al resto de los usuarios. Por el momento, sólo se pondrá en uso la rotonda de conexión con la calle Rucandial, al final del vial norte del polígono, lo que permite realizar el giro al autobús urbano.
Las obras de urbanización del Parque
Las obras de urbanización del PCTCAN están divididas en tres fases. La primera está concluida y la segunda, que está bastante avanzada, se materializa en el terraplenado de los viales hasta alcanzar una cota bastante superior a la autovía, la construcción de los muros de escollera que separan el parque de la S-20, la colocación de los colectores de saneamiento y la excavación del parking subterráneo.
También se ha realizado la explanada en la que Enel Viesgo va a construir la subestación eléctrica que necesitará el parque para asegurar el suministro de energía a las empresas.
En estos momentos, están realizadas algo más de la mitad de las obras de este polígono empresarial, cuyo importe final será de 50,5 millones euros.
El resultado va a ser un parque de 237.000 metros cuadrados, con edificios representativos de un concepto empresarial moderno e innovador; un conjunto que actuará como pulmón de una nueva cultura de la I+D+i en Cantabria. Por primera vez, la Universidad y las empresas compartirán un espacio físico, lo que debe propiciar la transferencia de resultados y de conocimientos científico-técnicos.
Ocupación
La sociedad gestora del PCTCAN ha adjudicado ya un 42% del suelo del futuro polígono y hay demanda de empresas para ocupar un 8% más, por lo que la Consejería de Industria está valorando una posible ampliación del Parque cuando aún no está concluido.
Hasta el momento se han adjudicado dieciocho parcelas, de las 32 que saldrán de la urbanización de la zona. Una parte de ellas serán ocupadas por centros institucionales relacionados con la investigación, como el Instituto de Biotecnología (CSIC), el Instituto de Hidráulica, el Centro de Formación o la que albergará, en un edificio compartido, el Centro Tecnológico de Componentes y el CTL. La reservada para el hotel ha sido adjudicada a una UTE formada por el Grupo Silken y Ascan, que lo edificarán y explotarán. El resto de las parcelas han sido adquiridas por las empresas privadas Apia XXI, Acorde, Cesoin, Setelsa, Ambar, CIC, Quiter, Semicrol, Soningeo y TTI, que harán edificios individuales de unos 2.000 metros cuadrados de superficie. Otra parcela albergará un inmueble compartido por AT Medtra, Innova, Inytec, Softec e Imageon. La última de las adjudicadas es para otro edificio compartido, en este caso por Eurocastalia e Inelecma.
Apertura a finales de 2008
Mientras continúa la urbanización del Parque, se están construyendo ya los edificios que albergarán la sede del PCTCAN, y de la compañía privada Apia XXI, que estarán terminados para finales de 2008, la fecha prevista para la apertura inicial del complejo.
Otros siete inmuebles están pendientes de recibir la licencia municipal para empezar los trabajos, aunque hay confianza en que puedan estar acabados para finales del año próximo.
Según la vicepresidenta regional, en muy pocos meses, “vamos a ver cómo se levantan los edificios que van a albergar a las industrias tecnológicamente más avanzadas de la región, de España y de Europa”. En ese momento, en su opinión, “se va a percibir, de verdad, la importancia que el Parque tiene para el futuro de Cantabria y, especialmente, para el de los jóvenes”.
Aparte de realizar la urbanización, el PCTCAN pretende prestar a las empresas y organismos instalados los servicios que propicien la calidad de vida de quienes trabajen en el parque, las oportunidades de desarrollo profesional y la conciliación de la vida familiar y laboral.
El proyecto del Parque ha sido diseñado con la participación de las empresas de base tecnológica de la región, muchas de las cuales se instalarán allí, un lugar donde tendrán la oportunidad de potenciar su crecimiento y de crear más valor añadido, gracias a un entorno propicio que llevaban tiempo esperando.