El desafío del viento
El verano ha empezado a toda vela con la celebración en Santander de la IX Regata Cantabria Infinita-Trofeo Don Felipe de Borbón que está considerada una de las mejores del Cantábrico. Cerca de setenta barcos y medio millar de regatistas participaron en el evento, marcado este año por la incorporación de los modernos monotipos J-80, que han sustituido a la flota de First Class 8, que tenía más de veinte años.
Los veleros del Club Marítimo de Santander se proclamaron ganadores en esta categoría y en las de regata y crucero, con clasificaciones en función del tamaño. El triunfador en Regata 1 fue el ‘Yamamay’ de Javier Gallo; en Regata 2 el ‘Kaikorua’, armado por Vicente de la Fuente; Toño Gorostegui y su ‘Cantabria Infinita’ encabezaron la categoría Crucero 1; ‘Airam Cinco’, de Mario Ruiz de Villa, se hizo con la victoria en la de Crucero 2; y en la clasificación general de los J-80 se impuso el ‘Mablo IV’, de José Miguel Oriol.
Pocas semanas después, el navegante cántabro ‘Pichu’ Torcida se convertía en campeón del mundo de J-80 y Fernando Echevarri en la clase Tornado, en aguas portuguesas.
Tierra de regatas
Santander acogerá también otras pruebas destacadas que consolidan la Bahía como uno de los principales campos de regatas del Cantábrico.
En julio recaló la Transgascogne, que ha reunido a 80 barcos de la clase 6,50, y a finales de agosto llegará la 1.000 millas de la Brittany Ferries, organizada por la Sociedad Náutica de Saint Malo, donde está previsto que participen 25 barcos de la nueva clase 40 pies, procedentes de Plymouth. Si el pasado año los veleros de la regata ‘Le Figaro’ llenaron de color las aguas locales, esta vez serán barcos algo más pequeños, de unos 12 metros de eslora y dos tripulantes, los que permanecerán seis horas en Santander como parte del recorrido por distintos puertos en los que opera esta naviera. Una prueba clasificatoria para la Transat Jacques Vabre de noviembre, entre Le Havre (Francia) y Salvador de Bahía (Brasil).
Laredo no será menos y su Real Club Náutico también acogerá casi sesenta competiciones, entre las que destacan el 46º Campeonato del Mundo de Vaurien de finales de julio, con barcos de tres velas y una eslora de 4,08 metros, y el Campeonato de España de la categoría Star, en memoria de José María Pando.
Presencia internacional
Con tal número de citas en sus aguas, no es de extrañar que crezca la nómina de regatistas cántabros que participan en competiciones internacionales. Algunos convertidos en embajadores de la región fuera de nuestras fronteras como Álvaro López Dóriga, que lleva anagramas de Cantabria por las distintas pruebas del Circuito Mini 6.50, como la Mini-Pavois de abril y la Mini-Transat del próximo mes de septiembre. Esta regata es la de mayor prestigio de su categoría (esloras de menos de 6,50 metros) ya que consiste en cruzar el Atlántico en solitario, durante cuarenta días y sin ninguna ayuda exterior.
Pero este año, el mundo de la vela tiene un nombre propio, la XXXII Copa América de Valencia, donde los cántabros también supieron hacerse un hueco. De hecho, había cuatro locales entre la tripulación oficial del Desafío Español ‘Iberdrola’: Santiago López-Vázquez, caña y táctico del equipo; Pablo Díaz-Munio, un castreño de 37 años que ejercía como médico oficial del equipo; los regatistas de Laredo, Fernando Sales y Manuel Carrión; y Gonzalo Fernández Velasco, navegante en vela ligera y crucero, y tripulante del Bribón, que ha estado presente en todos los equipos españoles de la Copa América. Este santanderino apodado ‘Nervio’, es el responsable de la construcción y del mantenimiento del barco nacional.
El ‘Desafío Español’ no llegó a la final, pero en ella tuvo un papel decisivo otro cántabro, Marcelino Botín, y no como tripulante sino como diseñador del barco del equipo desafiante Emirates Team New Zealand. Aunque su embarcación perdiese frente al gran favorito, el ‘Alinghi’, no hay que olvidar que el defensor de la Copa partía con un presupuesto muy superior y pudo hacer muchas más pruebas del material.
Marcelino Botín y su socio sudafricano Shawn Carkeek, han ganado aún más prestigio en un sector tan especializado como el de la construcción de barcos, y también diseñarán el que tripulará el equipo estadounidense ‘Puma’ en la Volvo Ocean Race 2008-2009, la famosa vuelta al mundo.