Geometría en madera

La madera laminada se conoce desde hace más de un siglo, pero ha sido en las últimas décadas cuando ha irrumpido con fuerza como uno de los materiales que, por su maleabilidad y propiedades mecánicas, mejor permite a los arquitectos diseñar estructuras con audaces geometrías que difícilmente se pueden alcanzar con otros soportes. Las vigas de madera laminada permiten luces de más de cien metros, y esta plasticidad, unida a la belleza estética que aporta este material, es cada día más apreciada por los gabinetes de arquitectura, hasta el punto de comenzar a desplazar al hierro, a los prefabricados o a la madera maciza en muchas construcciones.
Una de las primeras empresas del sector maderero en percatarse del potencial de esta tecnología en el mercado de la edificación fue Yofra. La firma de Gajano, encontró en la madera laminada la línea de trabajo que necesitaba para diversificar una actividad que, desde su fundación, en 1982, había estado centrada en la fabricación de embalajes, un producto que a finales de los años noventa comenzaba a entrar en un cierto declive.
Seis años después de ese cambio de rumbo, Yofra se ha convertido en la segunda empresa nacional en fabricación de madera laminada, y sus estructuras están presentes en algunas de las obras de rehabilitación de edificios históricos como el Hospital de las Cinco Llagas en Sevilla –actual sede del Parlamento andaluz–, los Baños califales de la Mezquita de Córdoba o el Castillo de Peñaranda de Duero. Obras por las que ha sido premiada por la Asociación Nacional de Arquitectos.

Un mercado disputado

Cuando sus actuales propietarios se hicieron cargo de Yofra, –a la que suministraban madera desde el aserradero que poseen en Zalla (Vizcaya)–, se plantearon la necesidad de revitalizar la firma apostando por productos que incorporasen mayor valor añadido que los embalajes que venía fabricando desde su fundación.
Tras una profunda reconversión de la empresa y fuertes inversiones en maquinaria, a principios de 1999 salían de las instalaciones de Gajano las primeras vigas de madera laminada fabricadas en Cantabria.
Por entonces, y aunque no ha pasado mucho tiempo, la madera laminada comenzaba a hacerse un hueco en España en el sector de la construcción, aunque el abastecimiento de los cerca de 15.000 metros cúbicos que se consumían anualmente corría a cargo exclusivamente de empresas europeas. Hoy, la demanda interna ha crecido hasta superar los cien mil metros cúbicos, pero la situación no ha cambiado mucho, y tan sólo cinco fabricantes españoles se atreven a disputar a franceses, austriacos y alemanes el emergente mercado nacional.
Si en el suministro de viga plana estándar, las grandes firmas madereras europeas parecen imbatibles, las empresas nacionales se han hecho con las obras de diseño singular, donde se requiere la fabricación de piezas con una curvatura, sección y longitud determinada. El complicado transporte de estas piezas, que suelen alcanzar grandes dimensiones, y la facilidad para desplazar equipos de montaje propios, explica que se recurra a empresas locales. Esta actividad específica supone tan sólo el 15% de la madera laminada que se consume en España, pero es también la que aporta mayor valor añadido.
Además de fabricar las piezas con las características geométricas que exige el proyectista, Yofra cuenta con un departamento de ingeniería que analiza el cálculo de estructuras y equipos de montaje. “Cuando los arquitectos diseñan una obra en madera laminada –explica el gerente de Yofra, Pedro Portillo– saben que esta tecnología cumple sobradamente con las exigencias estructurales, y valoran su aportación estética. Eso –concluye Portillo– nos está ayudando muchísimo”.
La construcción de piezas singulares, como las que permiten grandes luces, tiene uno de sus límites en la dimensión de las instalaciones en las que se fabrican, así como en el transporte hasta el lugar donde van a ser montadas. En las naves de Gajano, Yofra ha construido vigas curvas de una sola pieza de hasta 36 metros, aunque la máxima luz lograda en una estructura fabricada por esta firma, alcanza los 63 metros.

Kits para la construcción

Con el fin de optimizar el rendimiento de su cadena de producción, Yofra inició hace un año la fabricación en serie de vigas planas con varias longitudes, destinadas al sector de la construcción. También ha puesto en marcha la producción de kits, elaborados según las especificaciones del cliente y de fácil montaje. Esto le ha permitido introducirse en el sector de la edificación con productos estándar que cada vez son más utilizados en la construcción de viviendas unifamiliares, sobre todo en cubiertas y porches.
El objetivo de la firma de Gajano es duplicar su producción de madera laminada hasta alcanzar los 5.000 m3 al año, y que esta cantidad se distribuya a partes iguales entre lo que fabrican para ingeniería (actualmente, 2.000 m3) y lo que producen como kit y viga plana.
En Cantabria, las vigas de madera laminada de Yofra se han empleado en cubiertas de piscinas (Los Corrales de Buelna), polideportivos y gradas de campos de fútbol (Solares, Potes), así como en los campos de golf de Pedreña, Agüero, Santa Marina y Rovacías, además de colegios y centros sociales. Pasarelas y pérgolas son otra demanda habitual de la empresa de Pontejos, que acaba de intervenir también en la rehabilitación del recientemente inaugurado Parador de Limpias.
La proyección del mercado de madera laminada ha permitido a Yofra superar el estancamiento de otro sector en el que continúan presente: la fabricación de embalajes de madera. La firma produjo el pasado año 4.000 m3 de embalajes, destinados a sus clientes tradicionales para quienes fabrica bobinas para cable (Alcatel-Nexans) y cajas para caucho (Repsol), para hélices y para exportación de muebles.
En cambio, ha abandonado la fabricación de palets, por entender que es un mercado demasiado accesible y saturado. “En embalaje –señala Portillo– hemos descartado todo aquello que es simple de elaborar y nos vamos a concentrar en atender a nuestros clientes históricos. En el futuro, toda la ampliación e innovación va a ir hacia el área de la madera laminada y no descartamos montar una línea en otras instalaciones”, anuncia el gerente de Yofra. Es una clara apuesta por una actividad que ha permitido a esta firma generar 72 puestos de trabajo, convirtiéndola en la mayor empresa de este subsector, por plantilla, del norte de España.

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