La carrera de Helios Dica
Los trabajadores de cualquier industria necesitan utilizar un equipo de protección individual desde que, hace una década, la ley lo estableció así. No es de extrañar, por tanto, que cientos de distribuidores se hayan subido al carro de los productos para la protección laboral, olvidando que no se trata de vender cascos, guantes o mascarillas, sino de asesorar a las empresas sobre los riesgos que amenazan la seguridad y la salud de sus trabajadores.
Helios Dica, un grupo empresarial asentado en el polígono de Guarnizo, decidió desde el primer momento comercializar exclusivamente artículos certificados y no emitir un diagnóstico sobre la protección que requiere cualquier actividad industrial hasta conocer a fondo sus riesgos. En lugar de ser un hándicap, eso le ha ayudado a convertirse en una referencia en el sector y a seguir creciendo en plena invasión de productos que cumplen dudosamente con la normativa y de imitaciones baratas destinadas a cubrir los requisitos mínimos, ya que los adaptados a normativas estrictas son más difíciles de falsificar.
La venta especializada en este sector es necesaria porque “nunca existen dos clientes ni dos riesgos iguales”, señala el gerente y fundador de Helios Dica, Juan Carlos López. De modo que la empresa elabora un estudio a medida y sugiere varias alternativas en calidad y precio para que, al final, sea el cliente el que decida, junto a su técnico de prevención o su servicio externo. Conocer las ventajas e inconvenientes de cada producto resulta imprescindible para vender. “Más que el precio, lo importante es el coste final de utilizarlo”, afirma López.
Protección de la piel
La evolución legal de la protección en el trabajo es constante y Helios Dica se precia de estar permanentemente al día y de que sus técnicos visitan habitualmente las fábricas de materiales para familiarizarse con los nuevos productos. En este cambio permanente, hace poco que se renovó la normativa sobre calzado de seguridad y, probablemente, la protección respiratoria y de la piel serán las próximas en endurecerse.
Algunos cuidados como el de la piel antes se entendían como un asunto reservado a las mujeres o para después del trabajo, mientras que ahora se han comprobado sus ventajas para colectivos como los pintores, que ya no se lavarán las manos con disolventes, o para las conserveras, que pueden paliar los efectos que provoca el uso continuado de guantes estancos. Hoy se fabrican cremas y jabones que protegen las manos antes del trabajo, en el lavado y después del trabajo.
Juan Carlos López no alberga ninguna duda de que, junto a la ergonomía, la protección de enfermedades laborales que pasan factura a largo plazo es la que mayor evolución va a experimentar en el futuro. También se muestra convencido de que los empresarios cántabros, además de tener una creciente concienciación en estos aspectos, están cambiando el concepto de obligación por el de rentabilidad: “Las empresas saben que invertir en protección laboral, no sólo es necesario para cumplir con la normativa; es rentable, porque reduce costes y contribuye a evitar las bajas”, explica.
Una década de historia
Él consiguió la experiencia necesaria para poner en marcha Helios Dica en una multinacional dedicada a la fabricación de cintas adhesivas donde trabajó hasta 1995, año de fundación de la empresa.
Con el paso del tiempo, la comercialización de materiales de embalaje industrial –el otro gran capítulo de su actividad– ha pasado a segundo plano, en favor de la protección laboral. Y es que Helios Dica ha ido evolucionado al ritmo de la ley de prevención de riesgos laborales que, por entonces, acababa de salir.
Del primer local, que ocupaba poco más de 100 m2 en Maliaño, la empresa pasó a adquirir, al cabo de dos años, un terreno de 1.000 m2 en el polígono de Guarnizo. Ahora, la parcela está completamente edificada; el 80% corresponde al almacén y el resto a las oficinas y la exposición de productos.
Después de varias fases de ampliación, el año pasado incorporó la última nave y amplió las oficinas. El próximo objetivo es disponer de un almacén logístico desde el que atender todos los pedidos que recibe el grupo en un plazo de 24 horas, porque la urgencia en las entregas cada vez se impone más en su sector.
El crecimiento le ha llevado también fuera de su ámbito inicial de operaciones. Hace cuatro años compró la empresa vitoriana Europrendas; hace dos Segurindustria, en Torrelavega, y este mismo año ha adquirido la guipuzcoana Disur 2000. Además, cuenta con la filial Suministros Helios, que colabora comercialmente en gestiones o grupos de compras.
Entre industriales y, en menor medida, empresas vinculadas a la construcción, Helios Dica suma ya unos 700 clientes activos en Cantabria y otros 1.500 fuera de la región. Y ahora que ha cumplido una década, se plantea un salto cualitativo: la fabricación de algunos de los productos que ahora se limita a comercializar.