LOS HOTELEROS FESTEJAN EL CAMBIO DE CICLO EN EL SECTOR

En un año en el que la ocupación hotelera sube a un ritmo del 5,4%, el turismo rural por encima del 22% y el de campings más de un 18%, estaba claro que el sector hostelero tenía ganas de reivindicarse. Según la patronal Exceltur, Santander es, después de Santa Cruz de Tenerife, el destino costero con mejor comportamiento del país. Y no es producto de una política turística (que en los últimos años prácticamente no ha habido), ni de lo que hagan los gobiernos, como recordó el consejero del ramo en la Gala de Hostelería, sino de muchas circunstancias que no siempre son controlables, como la buena climatología de este año, y, sobre todo, de la disposición del sector.
El nuevo presidente de los hosteleros cántabros, Ángel Cuevas, se estrena este año en año en el cargo, y quiso reconocer esa labor: “Hay momentos para ser prudentes y momentos para la audacia. Actuar con audacia es lo que hicimos entre 2007 y 2013, cuando los ingresos del sector cayeron un 40% y cuando tuvimos claro que había que actuar. Hoy podemos estar orgullosos de un sector que supo adaptarse a las circunstancias”, dijo.
Cuevas, que recordó sus orígenes cuando a los 15 años sus padres le encaminaron a trabajar de camarero en ‘La Taberna de Moisés’, decidió que este primer año no era el momento de hacer reivindicaciones sino propuestas. En su opinión, los atractivos de la región son más que sobrados para atraer un mayor volumen de turismo extranjero y para conseguir una cierta desestacionalización del turismo nacional (el repunte se sigue concentrando en la temporada estival). Para ello, sugirió mejorar los transportes, colocar stands de promoción en los aeropuertos con los que Parayas tiene una conexión directa, acometer campañas en aquellos lugares que se encuentran a menos de tres horas de viaje por carretera –incluido el Sur de Francia– o impulsar el Camino Jacobeo del Norte.

El ocio nocturno no remonta

A pesar de haber disfrutado de un año turístico muy bueno, no lo ha sido para todos, y los más quejosos son los propietarios de locales nocturnos que siguen estando en una situación muy complicada. Cuevas advirtió que una ciudad sin ocio nocturno es menos atractiva para los visitantes, y pidió a la autoridades abordar el fenómeno del botellón que compite con los establecimientos legales; además de la rigidez de horarios y las normas que hacen tan complicadas –y muchas veces imposibles– las actuaciones musicales: “Adaptemos la clasificación de los establecimientos de hostelería al siglo XXI y modernicemos por fin las normas que regulan la actividad”, propuso.

El Gobierno busca en el País Vasco

El presidente regional, Miguel Ángel Revilla, recogió el guante. Aseguró, sin concretar, que “tenemos grandes ideas”, y subrayó la importancia del País Vasco como mercado emisor de visitantes, y su especial empeño en hacer que las relaciones institucionales entre los Gobierno vasco y cántabro sean lo más fluidas posible. En este sentido, recordó su reciente reunión con el lehendakari en Santander, la primera vez que se produce un hecho semejante.
También puso muchas esperanzas en el próximo Año Jubilar Lebaniego de 2017, sobre todo después de que el Gobierno de la nación haya concedido ventajas fiscales a todas las empresas que inviertan en él o que inserten su logo en la publicidad, al considerarlo un acontecimiento de interés nacional, algo que ya ocurrió con el anterior (2006-2007) y facilitó la llegada de un gran flujo de dinero privado para promocionar el evento.
Por su parte, el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, anunció la intención de su Ayuntamiento de convertir Santander en una marca, con una campaña publicitaria que ya está casi ultimada.

Los premiados

En la Gala se entregó el premio Horeca, que se concede a la empresa o institución que, sin tener una relación directa con el ámbito turístico, contribuya a promocionar la imagen de Cantabria. Esta vez fue a Los 10.000 del Soplao, una prueba deportiva que en unas pocas ediciones se ha convertido en un referente nacional. Al recoger el premio, su creador, Jesús Maestegui, reconoció que al poner en marcha esta prueba no esperaba un éxito semejante, ya que trae a Cantabria aficionados y deportistas de todo el país dispuestos a participar en una de las pruebas más duras del calendario deportivo. Maestegui lo atribuyó, en gran parte, a los espectaculares paisajes en los que se desarrolla, tanto en la comarca del Nansa como en la Reserva del Saja.
En la reunión anual de los hosteleros, a la que en esta ocasión acudieron más de 700 personas, también se reconoce a los profesionales del sector. Esta vez fueron Carlos Otí, del Balneario de Puente Viesgo, como Premio al Trabajador, y Eva María Argos (Camping Playa de la Arena), como Joven Empresaria. Otros de los premiados fueron la empresa Agua de Solares, por su compromiso con la hostelería, y los veteranos Tomás Gutiérrez (Hotel Playa Ribera, de Suances); Luis Ramón Sáenz (Café Restaurante Español, de Selaya); Rafaela Gómez (Restaurante Frutos, de Vega de Pas) e Ildefonso (Puchi) Ibáñez, del Bar Puchi, de Torrelavega, por su trayectoria en la profesión.
Además, Ángel Cuevas impuso la Insignia de Oro y Brillantes de la Asociación a su antecesor, Emérito Astuy, que ha estado ocho años al frente de los hosteleros cántabros.

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