Microsoft opta por aliarse con el Gobierno regional para evitar el desarrollo de Linux
Desde la reubicación de las responsabilidades informáticas el pasado otoño en la Consejería de Industria (antes estaban en Presidencia), la estrategia del Gobierno es conseguir que el desarrollo de las nuevas tecnologías para su propio uso vinculen también al sector privado.
El punto de partida de Cantabria en innovación es casi desmoralizador. La comunidad autónoma no sólo no ha mejorado sus inversiones en I+D+i en los últimos años, sino que entre 1998 y 2002 el peso que tienen en el PIB regional descendió, hasta llegar al 0,49%, un porcentaje que está a años luz de la media europea y que sólo es comparable con el de Chipre.
Aumentar el valor añadido de las empresas
Bernardo Riego, secretario general de la Consejería de Industria y responsable del área tecnológica se ha fijado varios objetivos y uno de los más relevantes es conseguir reposicionar a las empresas de la región. Las estadísticas indican que el 92% se encuadran en el segmento de bajo valor añadido, y su intención es sacar, al menos, a la mitad de ellas de ese escalón. Pero para conseguir productos y servicios de alto valor añadido es imprescindible invertir en I+D+i. Pero el tiempo corre en contra. A partir de 2007 la región dejará de recibir fondos para apoyar muchas de las políticas de fomento de la innovación. Un motivo más para tratar de igualarse a corto plazo con la inversión media nacional en investigación y desarrollo, que está en el 1,3% del PIB.
Por lo pronto, el plan de diagnósticos tecnológicos a las empresas ha propiciado que en el segundo semestre del pasado año se enviasen al Centro de Desarrollo Tecnológico e Innovación 17 proyectos que aspiran a ser subvencionados, cuando hubo años anteriores que desde Cantabria no se envió ni uno solo.
El Gobierno regional ha afrontado varias vías para conseguir un salto cualitativo en el desarrollo tecnológico regional. Una de ellas es interna. Ha creado la sociedad Emcanta, que tendrá capacidad para buscar financiación privada y podrá gestionar proyectos propios y ajenos. Esta sociedad ya ha alcanzado un convenio de colaboración con Microsoft para el desarrollo de herramientas informáticas para la Administración. La empresa de Bill Gates es ahora muy receptiva a estas iniciativas y puede ser un buen aliado. Hay que tener en cuenta que en las autonomías españolas se está produciendo, desde hace dos años, una apuesta por el software libre (Linux) para algunos aplicativos y esta tendencia preocupa mucho a Microsoft, en la medida que puede restarle clientela a largo plazo.
La multinacional norteamericana, deseosa de cuidar el mercado que lidera con absoluta hegemonía, está dispuesta a facilitar a las autonomías su apoyo tecnológico para hacer desarrollos propios, algo que Cantabria quiere aprovechar.
Riego también quiere sacar más partido a los medios de la propia Administración y cambiar su orientación: “Tenemos que pasar de programadores a consultores de negocio”, una teoría que el anterior presidente de la patronal tecnológica Ascentic, Vicente Alciturri, defendió con vehemencia. En este sentido, los casi cuarenta programadores del Gobierno regional no se limitarán a traducir necesidades a líneas de código informático, sino que tratarán de identificar ellos mismos las necesidades del administrado y las vías tecnológicas por las que la Administración puede canalizar sus servicios a través de la Red.
Dentro de esta estrategia global aparece también la creación de la Facultad de Informática, una demanda reiterada de las empresas privadas de nuevas tecnologías, que se ven obligadas a formar al personal que necesitan, a pesar de que la Universidad de Cantabria es de carácter politécnico.
La tercera vía en la que se ha implicado la nueva Dirección General de Desarrollo e Innovación Tecnológica es la relación con los ayuntamientos, a los que se proveerá de una tecnología que por sí mismos no tienen posibilidad de conseguir.
Banda ancha general
El proyecto Ciudades Digitales va a ser un laboratorio de estas experiencias de colaboración. Gracias a la financiación estatal, que aporta gran parte de los recursos, Astillero, Torrelavega y Potes se convertirán en pequeños campos experimentales de la e-administración y la e-sanidad, así como de algunas otras iniciativas, como el suministro de Internet a través de las líneas eléctricas (PLC) que Enel-Viesgo va a realizar en el Barrio Covadonga, de Torrelavega.
También se hará una campaña sistemática de formación para adiestrar en el uso de internet a capas de población que han demostrado una permeabilidad muy pequeña hasta ahora, y se extenderá la banda ancha por toda la región. El Gobierno va a subvencionar a Telefónica y Ono para que lleguen con el ADSL y el cable hasta los pequeños núcleos, aunque la compañía de cable ya estaba obligada a ello cuando resultó la adjudicataria de la demarcación.
En el caso de Liébana, se va a ensayar el suministro de Internet por satélite a Dobres, un pueblo de muy difícil acceso por tierra.
Burocracia y sanidad por Internet
La e-administración (gestiones burocráticas por Internet) se ensayará en Torrelavega y en Potes, un municipio que puede servir como prototipo para las zonas rurales. En el caso de la localidad lebaniega, su web será residenciada en el propio gobierno regional, aunque tendrá la capacidad de actualizarla desde su propio municipio. Como objetivo inmediato, con la e-administración se intentará ofrecer al ciudadano veinte procedimientos administrativos para realizar por la red. Además, los ayuntamientos tendrán la posibilidad de conocer en qué fase del proceso se encuentran los anuncios que envían al Boletín Oficial de Cantabria para su inserción.
La e-sanidad, un proyecto al que se le van a dedicar 1,9 millones de euros, va a servir para informatizar la historia clínica, con una identificación única de pacientes. También se pondrá en marcha el llamado hospital sin paredes, que facilitará que muchos pacientes puedan permanecer en su casa, monitorizados desde su centro de salud, y ser atendidos desde allí.